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Aprendiendo a ser demócratas

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Aprendiendo a ser demócratas

Mensaje por JosefitoGrillo el Jue Jun 25, 2015 12:58 pm

¿Queremos ser libres, o simplemente aspiramos a un amo benévolo?.

Dedico este libro a las familias mediterráneas griegas,  italianas, francesas  y sobre todo a las españolas. En definitiva a la extinta clase media mediterránea y a nuestros  vecinos los portugueses.
También se lo dedico a los ingleses por su defensa de las soberanías nacionales, a pesar del conflicto sobre Gibraltar.

Sin la cultura griega Europa no sería Europa, sin la Grecia clásica no existirían Italia, España, Portugal, Francia ni quizá Gran Bretaña, al menos  tal y como las conocemos actualmente. Quizá tampoco existiría la democracia.

Sin Italia quizá no existirían las organizaciones administrativas territoriales como son las provincias,  o al menos no serían como lo son hoy en el mundo occidental, sin Italia no existiría el  derecho común o Derecho Romano.

Sin  Francia y su Revolución de 1.789 no habría vuelto la democracia a los países occidentales y los logros griegos, que han sido reiteradamente atacados por  los absolutismos.

Sin los portugueses y los españoles medio mundo no sería latino. Sin los ingleses, firme  baluarte de la soberanía nacional, no existiría la esperanza de volver a las soberanías política y económica.

Vaya por todos vosotros para que la Europa clásica vuelva  a renacer con todo su esplendor.



Los países mediterráneos por separado somos la periferia,  unidos seremos el cinturón de hierro.
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JosefitoGrillo

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Aprendiendo a ser demócratas

Mensaje por JosefitoGrillo el Jue Jun 25, 2015 1:03 pm

Prefacio.

"Dios, dame la serenidad de aceptar las cosas que no puedo cambiar, Valor para cambiar las cosas que si puedo, y Sabiduría para reconocer la diferencia".

Si tienes mi libro en tus manos, te has propuesto leerlo,  eres un sufridor de los políticos, es decir un ciudadano normal, y perteneces al grupo de los votantes y no de los votados, quizá la democracia española aún tenga solución.

Si eres un político de cualquiera de las formaciones que no pertenecen al tándem PSOE – PP, quizá te sirva su lectura para darte argumentos en tus campañas electorales.

Si eres un político del PSOE  tienes que explicar muchas, porqué asumes la herencia que te imputan sin rechistar, porqué no analizas la pertenencia a la eurozona como causa de unos efectos que se desencadenaron tan sólo 6 años después de salir el euro a la calle y porqué no hacéis público el informe de Fernández Marugán y López Garrido.


Si eres un miembro del actual Gobierno del PP, si eres de centro reformista, si tienes tintes neoliberales, quizá mi libro te ayude a ver tu caricatura en el espejo de la economía. Quizá leyendo “¡Qué se jodan los parados!”, con los recortes en el Estado de Bienestar, te des cuenta de la calaña de algunos de tus miembros a los que has disculpado y no les has expulsado y sientas vergüenza ajena.

Quizá  te arrepientas de habernos metido en un nuevo Estado Totalitario en el que los ciudadanos ya no somos libres para elegir nada mientras gobernéis vosotros, aunque si somos libres para elegir nuestro destino e inventar nuestro futuro como decía Aznar en su libro Cartas a un Joven Español. Nosotros si podemos dirigir nuestros votos hacia mejores personas. Podíais haber hecho muchas cosas, defender a ultranza el estado de bienestar y desmontar el Estado de las autonomías, defender la soberanía española dentro y fuera de nuestras fronteras y muchas cosas que descubrirás si lees este manual de la democracia.

También te deberías arrepentir de enmascarar en una ley de seguridad ciudadana tu seguridad y la de tu adlátertes: -Injurias o calumnias a través de cualquier medio de difusión a las instituciones, autoridades, agentes y empleados públicos, así como su falta de respeto. Ampliando más la brecha entre la clase del Nomenklator y el resto de la ciudadanía  disminuyendo la seguridad de los ciudadanos mediante el incremento de los políticos y “autoridades” en un claro atentado al óptimo paretiano de la justicia social.

Nietzsche, la democracia y el conocimiento.

La democracia va muy unida al conocimiento de los individuos. Decía Nietzsche que este mundo es la voluntad de poder y únicamente ella.

Nietzsche afirmaba. “que el conocimiento es un instrumento de poder, y que aumenta con el aumento de poder. El deseo de conocimiento, la voluntad de saber, depende de la voluntad de poder, es decir del impulso de un tipo determinado de seres  de dominar un cierto campo de la realidad y ponerlo a su servicio”.

Para Nietzsche el objetivo del conocimiento no es saber, en el sentido de comprender la verdad absoluta en si misma, sino controlar. La ciencia puede definirse como la transformación de la naturaleza con el propósito de gobernarla.

Estas palabras toman un  cariz aterrador cuando estamos hablando de la naturaleza humana, pues implica el obsesivo deseo de gobernar a los hombres para ponerlos a “su servicio”, al servicio de unos cuantos cuyo conocimiento les da una gran ventaja y el desconocimiento del resto la afianza.

Mi propósito con este libro no es el de convertirme en un intruso en la docencia de la economía, lejos, muy lejos estoy de ello. De hecho no estoy capacitado para abordar tan insigne tarea. Mi objetivo es transmitir mi conocimiento autodidacta para equilibrar la voluntad de poder de unos con la voluntad de ser libres de otros, a través de su misma arma, el conocimiento.

El conocimiento que propongo es un conocimiento básico sobre ciertos temas económicos para evitar la manipulación y la demagogia. Para evitar que las frases dirigidas a los individuos impacten en nuestra  falta de conocimiento.

Creo que  es conveniente realizar un pequeño recorrido por la breve historia de la economía y observar que durante apenas dos siglos y medio la economía se ha ido estructurando, y que lo que hoy son verdades, realmente son las incógnitas del futuro.

Esta crisis que sufrimos es la consecuencia, en el mejor de los casos,  de la incompetencia  de los gobernantes de las dos últimas décadas  del siglo XX y de  principios del XXI y en el peor de los casos de una mano invisible que nada tiene que ver con aquella que hacia que los mercados se equilibraran solos como argumentaba Smith  y si tiene  más que ver con un Olimpo plagado de dioses que gobiernan a los individuos a través de la clase de los gentiles o políticos de turno.

El 31 de agosto de 2004, en el periódico la Razón se publicó un pequeño Rifi-rafe entre el ex ministro Acebes y el recién llegado Ejecutivo. Acebes criticó unos hechos tales, según sus palabras, como  lo que no se debe hacer en economía y enumeró varios hechos entre ellos anunciar grandes catástrofes , anunciar esos males que se van a producir en la economía en el futuro. El artículo se estaba refiriendo al informe de Francisco Fernández Marugán y Diego López Garrido en el que se aseguraba que se iba a producir un inexorable empobrecimiento económico en España.

Si lo sabían,  ¿Por qué no se hizo nada?.


Realmente la ciencia de la economía no comienza hasta 1.750, se dice que fue Adam Smith el padre de la economía, la convirtió en una disciplina intelectual que llamó política económica en su libro La riqueza de las Naciones.

A partir de Adam Smith la economía pasó  al mundo académico y hoy conocemos    su corriente de pensamiento como economía clásica junto con otros pensadores como David Ricardo, Karl Max, Robert  Malthus o John Stuart Mills entre otros.

A menudo hemos oído hablar de la ortodoxia  o heterodoxia económica, ¿Qué significa eso?. Los economistas ortodoxos son la corriente principal y se establecen como el pensamiento dominante académico,  a menudo sus doctrinas pasan a conformar los programas de la educación económica en las universidades. Los heterodoxos son la corriente discrepante de las teorías dominantes aceptadas por la mayoría de los miembros de la profesión, su labor es muy importante porque atraen a los estudiosos para analizar los puntos débiles y las incoherencias de las teorías admitidas por la corriente principal.

Es muy normal encontrar a pensadores de la economía navegar entre corrientes,  parecer indecisos o quizá ambiguos, son los economistas eclécticos como Mill, toman lo mejor de cada pensamiento y en ocasiones crean una nueva línea de pensamiento, como ejemplo fue el paso de la economía clásica a la neoclásica, un ejemplo de ello fue  Alfred Marshall al que se considera  uno de los padres de la microeconomía neoclásica. Otros  economistas que supusieron un punto de inflexión fueron  John Maynard Keynes y Milton Friedman  a partir de estos últimos se desarrolló el pensamiento macroeconómico moderno.

Hay economistas que creen que la economía no avanza cíclicamente sino que lo hace en virtud de los cambios ocurridos en el conocimiento.  

Hegel sostenía que la economía avanzaba en línea recta por la interacción de unas fuerzas que denominó tesis, antítesis y  síntesis. Para  Hegel,  en todo momento  existe  una idea aceptada por todos a la que llamó tesis, cuando aparecen discrepancias a las que denominó antítesis surge un conflicto entre las ideas y como consecuencia de este conflicto surge una nueva tesis que con el transcurso del tiempo encontrará su antítesis. Es  a través de esta cadena interminable de ideas gracias a  lo que nos iremos aproximando cada vez más a la verdad.

Esta teoría me recuerda a la de Thomas Kuhn, físico nuclear que 1.962 escribió el libro la Estructura de las  Revoluciones Científicas. Según Kuhn, la sociedad vive bajo el paraguas de un paradigma que da soluciones a todos los problemas, pero cuando aparecen nuevos problemas que caen  fuera de las soluciones del paradigma anterior, surge una revolución científica que aporta un nuevo paquete de soluciones. Para Kuhn un paradigma es el enfoque y un conjunto de conocimientos aceptados por la comunidad científica que tratan de resolver un enigma.

De este modo la sociedad iría  avanzando, en teoría, hacia un estado ideal.
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JosefitoGrillo

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Aprendiendo a ser demócratas

Mensaje por JosefitoGrillo el Jue Jun 25, 2015 1:34 pm

Capítulo 1. Las Necesidades humanas Maslow.

El hombre nace desnudo  pero por dentro tiene un complejo organismo que al igual que la más intrincada maquinaria necesita mantenimiento. Todo lo que necesita el organismo humano lo da la tierra, no existe ningún bien que no proceda de la naturaleza, la gran aportación del hombre a su propia subsistencia  consiste en descubrir la utilidad de los recursos, obtenerlos y buscar en que modo puede aplicarlos en su beneficio.

Todas las necesidades básicas del hombre están relacionadas con el organismo, el hombre tiene que alimentarse y tiene que cubrirse ante las inclemencias del tiempo. Quizá son las únicas necesidades realmente fundamentales, pero el hombre además es un ser racional, emotivo  y social. Inconscientemente busca la perpetuidad de la especie, busca la compañía y el afecto y eso le lleva a vivir en grupo.

En la antigüedad el hombre podía cubrir casi todas sus necesidades básicas por sí solo, tan solo la enfermedad se le escapaba de las manos pues no tenía conocimientos científicos. Una vez cubiertas las necesidades básicas el hombre procuró satisfacer las otras de índole superior y para ello formó comunidades y adquirió nuevas capacidades y conocimiento.

La curiosidad y su inteligencia le permitieron mejorar su calidad de vida, primero creando herramientas que le facilitaran la obtención de los alimentos con menor esfuerzo y con mayor eficacia, luego procuró  ampliar la gama de éstos  y después consiguió consumirlos de la forma más satisfactoria. En las primeras etapas el hombre era recolector y cazador y en su avance hacia el bienestar el  hombre intentó  mitigar la incertidumbre asegurándose  los bienes, se convirtió  en agricultor y en ganadero procuró  guardar los excentes para las épocas de escasez, en ese preciso instante se convirtió en productor.

Hasta muy avanzado el concepto de sociedad económica las familias producían para su consumo, esto es, eran autosuficientes. Fue a partir de la especialización y la división  del trabajo cuando el hombre comenzó el intercambio y por tanto la actividad económica, quizá fuese en ese momento cuando apareció el concepto de deseo desde la perspectiva  del consumo, aunque los economistas ortodoxos modernos prefieren decirlo de otro modo y es que en  la economía de mercado es objetivamente imposible distinguir entre necesidades y deseos. (LC 33).


Allá, en el siglo VIII antes de Jesucristo, había un agricultor en la antigua Grecia que se llamaba Hesiodo. Este agricultor, ya en aquella época,  estaba muy preocupado por la eficiencia y por la economía, por la escasez y por las necesidades del hombre. Hesiodo,  en su obra la Teogonía, obra en la que describe el nacimiento de los dioses,  afirma que la escasez no se debe a que los recursos son limitados y los deseos del hombre sean ilimitados, sino que la escasez es uno de los males que salieron de la Caja de Pandora cuando ésta la abrió. En su obra, Los trabajos y los días, habla de la  eficiencia en la producción, y más o menos dice, que la eficiencia  es cuando obtenemos mayor cantidad de producto con menos trabajo, hoy los economistas modernos, determinan la eficiencia, como  la relación entre la cantidad de producción y la cantidad de factores.


Jenofonte, cuatrocientos años después de Hesiodo,  ya estableció que la eficiencia se alcanzaba mediante la división del trabajo. Empleó el término Oeconomicus, económico,   para dar título a  su obra sobre la eficiencia en la producción o en la gestión del hogar. Porque, como ya hemos visto con Hesiodo, los antiguos griegos utilizaban el concepto economía como sinónimo de eficiencia en las labores domésticas. Oikos,  es igual a casa en el sentido de hogar y nemos dirigir  o administrar .

Jenofonte aplicó el concepto eficiencia no solo a las tareas del hogar y la producción, casi siempre doméstica, además lo utilizó para  la gestión del ejército y de la administración pública.


Es al menos curiosa la aportación  del chino Guan Zhong en el siglo VII antes de  Cristo, en el periodo 725-645,  dicho  autor planteó la teoría del “lo ligero y lo pesado”, como un precursor de la teoría de la oferta y la demanda, basándose en  la abundancia o la escasez. Guán Zhong decía que cuando un bien era abundante se volvía ligero y su precio bajaba. Pero cuando  escaseaba “se guardaba bajo  llave” se volvía pesado y su precio subía.(LC28).
Dicho sea de paso, que la actual crisis española ha contradicho a la teoría de los economistas ortodoxos; que mantienen que en  la economía de mercado es objetivamente imposible  distinguir entre necesidades y deseos. Sin embargo  Giffen  y Maslow sí intuyeron la diferencia, este último fue capaz de priorizar las necesidades, y aquél, por Giffen, estableció que los bienes básicos aquellos  que cubren las necesidades, son capaces de desplazar a los bienes no básicos que son los que satisfacen los deseos.

Decía Santo Tomás de Aquino; “Podríamos decir; que el que el hombre esté desnudo es acorde con la ley natural, porque la naturaleza no le dio ropa, pero el arte la inventó”, vino a decir que la propiedad privada de cualquier  cosa  no viene derivada de la ley natural, sino que es acorde con la ley natural al estar ideada por la razón humana.

Es muy importante analizar como ha evolucionado el hombre desde la perspectiva de la satisfacción de sus necesidades. En los albores de la humanidad el hombre era autosuficiente recurría a la naturaleza  para satisfacer sus necesidades, era cazador y recolector. Posteriormente interactuó con la naturaleza, recogía lo que sembraba y criaba ganado para obtener leche, carne y pieles, adoptó el perfil de agricultor y ganadero. La incertidumbre del hombre sobre su alimentación y sus vestidos solo podía ser producida por los desastres naturales, aquellos que él mismo no podía controlar, por eso alzó la mirada al cielo y creó multitud de dioses que serían los responsables de los vaivenes de la tierra y el clima. Es muy importante que fijemos la idea: La incertidumbre o su antítesis  la confianza, radican en el hombre desde que éste tuvo conciencia “económica”.

Según se fue desarrollando la organización y la división del trabajo como medio de satisfacer las necesidades humanas, en la extracción, el transporte, el almacenamiento  y la transformación de los bienes para su uso, el hombre fue dependiendo más, y más,  de los demás individuos. Fue migrando de sus pequeñas posesiones diseminadas por la tierra hacia agrupaciones de personas, creando grandes núcleos de población. Con esta agrupación el hombre ha ganado mucho en la tarea de subsistir al sumar la inteligencia de la comunidad en  el desarrollo de técnicas y herramientas que le faciliten la subsistencia, en contrapartida ha perdido mucho también,  dada la dependencia de su pervivencia que el inidividuo tiene de los demás, pues ahora  es más fácil alcanzar la pobreza si la sociedad no es eficiente en la distribución de los recursos.

Prueba de esto fue la etapa que duró entre la caída del Imperio Romano y el mercantilismo, me refiero a la época del feudalismo.

Poco a poco la tarea de vivir se convirtió en arte, como intuyó Santo Tomás de Aquino, y  de arte pasó a ser una actividad con sentido propio en el siglo XVIII,  llegando a ser denominada la ciencia de la economía cuyo objetivo primordial es satisfacer las necesidades de los individuos y de la sociedad.

A los antiguos pensadores económicos se les denominó preclásicos. Y a pesar de que siempre se ha tenido presente el concepto eficiencia  en la obtención de los recursos, desde los preclásicos hasta los modernos, se ha perdido la aplicación de la eficiencia en la distribución de los mismos debido al egoísmo del individuo. Pareto (1848-1923), estableció que  la eficiencia de la asignación de los recursos se da cuando ya no es posible mejorar el bienestar de una persona sin empeorar el de ninguna otra en lo qué se denominó el óptimo de Pareto. Esto no quiere decir que llegado un punto de satisfacción general haya que disminuir la satisfacción de unos para incrementar la de otros, de ser así no se llamaría óptimo, esto quiere decir que se ha llegado a un punto de satisfacción tal que para incrementar nuevas necesidades de algunos hay que convertir algunos de sus deseos en nuevas necesidades e inventar nuevas formas para satisfacerlos esto en economía es crecer, lo veremos en la Frontera de Posibilidades de Producción.

Comenzaremos analizando cuales son las necesidades del hombre moderno y para ello mencionaremos a Maslow.

Abraham Maslow estableció una teoría sobre las necesidades del hombre que tiene las características de ser atemporal, universal y las presenta escalonadas en un orden de prioridades, de modo y manera, que el individuo no siente necesidad de subir un escalón hasta que no ha consolidado las satisfacciones del nivel anterior.

Maslow representó las necesidades del individuo  jerarquizadas  en una pirámide de cinco niveles.

Las primeras necesidades del hombre son las fisiológicas y las de seguridad, cuya cobertura colma las necesidades básicas para la supervivencia inmediata y futura. Un individuo en sociedad necesita un salario que le permita subsistir a él y a su familia, y busca una seguridad que le permita afrontar los imprevistos del futuro como son el paro y la jubilación. Queda  patente el paralelismo de Maslow con la idea de Adam Smith (padre de la economía y primer liberal) quién afirmaba que “el  trabajo es el único factor de producción que posee la mayoría de los hogares; por tanto, la renta de un hogar generalmente depende del salario y del número de horas trabajadas” y profundizaba en su pensamiento con la siguiente afirmación; “El patrimonio de un hombre pobre estriba en la fuerza y la destreza de sus manos; el impedir que emplee esa fuerza y esa destreza de la forma que él crea más conveniente sin perjudicar a nadie es una violación flagrante de la más sagrada de las propiedades”.  Las necesidades básicas se representan en los niveles 1 y 2 de la pirámide, que tomó el nombre de pirámide de Maslow.

Las siguientes necesidades, denominadas de orden superior, son relativas al individuo dentro de la sociedad, y se refieren al reconocimiento por parte del resto de los miembros y a su realización personal. Estas, a diferencia de las anteriores quizá, algunas de ellas, el  hombre no las colme nunca, se representan en los niveles 3, 4 y 5 de la pirámide.



                                             

Las necesidades básicas del hombre son limitadas en cualquier país del mundo ya sea desarrollado o no desarrollado. Esto no quiere decir que estén colmadas en cualquier lugar, quiere decir que al ser básicas y estar relacionadas con el alimento, el vestido y el techo no requieren recursos excesivos.

La Economía ortodoxa moderna en los países desarrollados no distingue entre las necesidades y los deseos. Para los economistas de la corriente principal moderna es imposible distinguir entre las necesidades y los deseos de los humanos mientras que para los heterodoxos discrepan de este pensamiento y sostienen que no se deben hace juicios de valor sobre lo que son necesidades y deseos para los individuos.

Como no vamos a entrar en debates sobre el sexo de los ángeles, vamos a centrarnos en lo que ocurre hoy en España y en el resto de los países en crisis, pero principalmente en España, en la que vivo, de la que tengo conocimiento y en la que tengo mis experiencias.

Hoy cuando muchas familias sobreviven intentando satisfacer sus necesidades básicas como los alimentos, vestidos, ayudas para pagar la vivienda y libros para la educación de los hijos mediante ayudas que les dan las ONG´s, parece indecente asegurar que no se puede distinguir entre deseos y necesidades. Por ello vamos a comenzar sentando la premisa de que una sociedad busca satisfacer las necesidades de los individuos que la componen.

Cuando los individuos se asientan en un suelo lo hacen porque son capaces de extraer de esa tierra todo lo que necesitan para vivir. Este es el primer factor productivo, La Tierra (animales, árboles, tierras fértiles, minerales, agua…). El segundo factor productivo es el propio individuo que en solitario o en grupo transformará los recursos de la Tierra en bienes útiles para su consumo, este es el segundo factor productivo, El Trabajo.

Para obtener  mejores rendimientos del trabajo el hombre usa herramientas que facilitan la extracción, la transformación de los bienes, su almacenamiento y su transporte, todo esto forma parte del tercer factor productivo, El Capital físico,  también llamado bienes de producción.

Estos tres factores que definieron hace muchos años los economistas han perdurado hasta la economía moderna como veremos  visto en el capítulo dedicado a los factores.

Con estos tres conceptos, ya establecidos como bases, que son las  fichas puestas en el tablero, nos hace falta definir los  jugadores y el propio tablero. Los jugadores o agentes económicos somos los individuos de la sociedad que buscamos  satisfacer nuestras  necesidades y son los productores de los bienes y servicios cuyos productos nos las satisfarán.
El tablero es el mercado o lugar donde se intercambian los bienes y factores por factores y bienes.

¿Pero que es el mercado?. Como definición básica el mercado es la organización en donde se realizan compras y ventas de mercancías, y se ponen en contacto los demandantes y los oferentes. (FM Ma 322). Podríamos decir que esta definición se ajusta a lo que los economistas llaman mercado de bienes y servicios. Cualquier ciudadano está en el mercado todos los días en varias ocasiones, desde el momento que ponemos gasolina al coche para ir  trabajar, o cuando compramos la barra de pan o cuando comemos en un restaurante cerca de la empresa, estamos acudiendo al mercado. También estamos tomando decisiones de manera inconsciente, pongo la gasolina aquí o allí por algo, por el precio o porque me da más confianza. Igualmente cuando vas a comer, eliges tal sitio o tal otro por la confianza, por el trato o por el precio.
Pero antes de consumir y para poder consumir hemos accedido al mercado de trabajo, nosotros ponemos el factor trabajo, somos los oferentes,  y los otros agentes las empresas son los demandantes. Nosotros sin trabajo no conseguimos obtener el salario y sin salario no podemos consumir lo que nos ofrecerán las empresas en el mercado de bienes y servicios. Este mercado en el que se incluye el trabajo se denomina mercado de factores.

Adam Smith afirmaba: El trabajo es el único factor de producción que posee la mayoría de los hogares; por tanto, la renta de un hogar generalmente depende del salario y del número de horas trabajadas.

Entonces ojo: Debe existir un equilibrio entre la oferta y la demanda de bienes, ese es el equilibrio parcial walrasiano,  pero para que haya un equilibrio general debe haber un equilibrio en el mercado de factores. Como veremos; Say decía que cada oferta genera su demanda y no es verdad. Si usted ofrece factor trabajo (busca trabajar) es posible, hoy es muy seguro, que usted no encuentre trabajo, por lo que hay más oferta que demanda de factor trabajo, y de ese modo no hay equilibrio general. Y como decían Don Peppers y Martha Rogers “Sin clientes no hay negocio” y como digo yo “sin trabajo no hay clientes”. El desequilibrio parcial en el  mercado de factores lleva a un desequilibrio general de mercados.

Otro  mercado  de facto es el mercado de cambios; en él se intercambian las divisas, esto es una moneda por otra. Otro mercado es el mercado de capitales financieros; en el que  se compran y venden las acciones, las obligaciones y otros activos. Y por último, el otro gran mercado es el del dinero: este lo componen las instituciones que gestionan la compra o la venta de instrumentos de crédito a corto plazo.

Al ciudadano normal el mercado de cambios o de divisas aparentemente le da igual, lo mismo que el de capitales financieros o mercado financiero, nadie consulta los cambios ni el IBEX cuando sale de casa a comprar tomates y pan, porque estamos hablando de consumo y no de ahorro. Estos pueden quedar al margen del equilibrio entre los mercados de bienes y el de los factores, aunque no así el mercado de dinero.

El capital es el trabajo acumulado y no es solo porque lo dijese David Ricardo, sino porque es una realidad que primero se trabajan una serie de horas y luego se cobra y lo que no se gasta en el consumo inmediato crea un excedente que forma parte del capital.  En la antigüedad, o actualmente en algún sector o circunstancia. existen los jornaleros, tras una jornada de trabajo el obrero o temporero  cobra el jornal. Pero lo normal es que se trabaje un tiempo determinado, semana, quincena o mes y se cobren los días de trabajo acumulado. Por eso el mercado de dinero como instrumento de crédito es fundamental. Con  el empresario ocurre  algo similar, si el empresario tiene que comprar una máquina, pagar la energía, pagar a los trabajadores o  pagar las mercaderías, el empresario pedirá  el crédito para realizar la  inversión, esto es comprar la máquina, mientras que el resto, el día a día, lo que podemos llamar  factores tierra y trabajo tenderá a pagarlos con la tesorería que genera el propio negocio. Un crédito es un adelanto de dinero para realizar una actividad, para mejorarla, para adquirir un bien duradero o un bien de capital y en algunas ocasiones para cubrir el lapso  de tiempo transcurrido entre la realización de un trabajo y su cobro.
Para  el empresario y el crecimiento de la empresa el crédito es muy importante cuando la financiación es ajena. En este caso para producir hay veces que el mercado del dinero es fundamental. Debe existir pues un equilibrio entre la oferta y la demanda de dinero.

Concluyendo  para el equilibrio general de los mercados es fundamental que exista equilibrio en los mercados de dinero y de trabajo y como consecuencia habrá equilibrio en el mercado de bienes y servicios que es el que genera el crecimiento económico.

Supongamos que el mercado de de capitales financieros no existiese como ente privado, los ahorradores comprarían acciones  directamente de las empresas, como las antiguas “matildes” de Telefónica, y sus ahorros no pasarían por los depósitos en los bancos, que a larga hace de los ahorradores inversores anónimos que no cobran dividendos sino intereses bancarios. El Estado también vendería bonos y obligaciones  directamente a los ciudadanos ahorradores y no tendrían que ser los bancos los que compren la deuda emitida por el Estado, que a la postre somos nosotros. Es como ir al mercado por caminos sinuosos, el Estado somos todos y para financiar el déficit recurrimos a los bancos, pero a su vez el banco financia con el dinero de los depositantes y crea con nuestro permiso dinero virtual mediante el multiplicador. Sin estos mercados financieros el dinero no saldría de España y quedaría como flujo de la economía por su importante valor para el intercambio.

Respecto al mercado de divisas que es la compra venta de la moneda extranjera, en la Eurozona, ya no tenemos ese mercado abierto, ahora ya no hay tipos de cambio que permiten que los extranjeros compren más cara o más barata nuestra moneda según nos interese y según la abundancia o escasez de ella. No,  ahora son las primas de riesgo y sobre ellas no tenemos  competencia. De modo que las primas de riesgo pueden terminar asfixiando nuestra economía, a la limón,  con la escasez de dinero.

Con la desaparición de los tipos de cambio en la Eurozona se ha invertido la relación  causa- efecto y se ha creado  una paradoja; cuando la economía necesitaba una política monetaria expansiva  y teníamos  nuestra propia moneda podíamos imprimir dinero en abundancia con el efecto de bajada del tipo de cambio (precio) o devaluación de la moneda, por el  contrario, cuando teníamos que aplicar un política monetaria contractiva bastaba con retirar dinero y teníamos el efecto contrario esto es subir el tipo de cambio.  Con la prima de riesgo ocurre lo contrario: cuando la economía española necesita inyectar más dinero, esto es una política monetaria expansiva,   (y el BCE no lo hace) la prima de riesgo (precio) sube y por tanto la economía española  tiene menos dinero o más caro, de modo que  antes la causa  era la cantidad de dinero circulando y el efecto era el tipo de cambio, ahora la causa es la prima de riesgo y el efecto es la disminución del dinero o el aumento del precio del mismo. De modo que ahora el país pobre se vuelve más pobre y el rico se hace más rico, es el antiefecto Robin Hood.

¿Qué son los mercados competitivos?. Son aquellos en el que hay muchos compradores y muchos vendedores, de forma que cada uno de ellos ejerce una influencia insignificante en el precio. Por lo que hemos visto el Mercado General español no es competitivo y no tiene nada que ver con la productividad tiene que ver con el desequilibrio general y por el déficit estructural.

Pero volvamos al tema central de este capítulo la cobertura de las necesidades de los individuos y de la sociedad.

El nivel más bajo de la pirámide de Maslow  se refiere a las necesidades básicas; alimentarse, vestirse y cubrirse con un techo. Como iremos adivinado, en las sociedades desarrolladas los recursos naturales son, de momento, ilimitados, prueba de ello es que se tiran toneladas de alimentos, la gente se viste según modas desechando lo obsoleto y se procura vivir cada vez en viviendas más lujosas.

Una de las claves de la actividad económica es que el hombre tiene que elegir y que cuando elige conseguir un bien  tiene que renunciar a otro, a eso se le llama coste de oportunidad. Mientras en las sociedades del tercer mundo satisfacer una necesidad implica renunciar a satisfacer otra necesidad, en el mundo desarrollado, en el que existe abundancia de recursos y tecnología,  hasta ahora,  satisfacer una necesidad implica  renunciar a un deseo. Eso ha sido así hasta que el dinero se ha convertido, en el mundo occidental, en el recurso más limitado de todos, tiraremos alimentos pero habrá gente que no pueda acceder a ellos. ¿En manos de quién está la producción de dinero que ha hecho de su limitación la limitación para subsistir dignamente?, ahí tenemos otra clave; la escasez de un bien hace que este tenga más valor, y la respuesta a la pregunta es la siguiente; la producción del dinero legal desde la entrada en la eurozona está en manos de las autoridades supranacionales y la creación del dinero virtual reside en los bancos, por tanto la producción de dinero está en manos de un oligopolio, esto es en manos de unos pocos.

Realmente pues; son esos pocos los que deciden la enfermedad y la pobreza, las satisfacción de las necesidades o la muerte por inanición, y los que crean la incertidumbre, ya no es la tierra ni las inclemencias del tiempo las causas de las crisis, no,  las crisis del mundo moderno son crisis calculadas, porque el dinero es la única producción que está íntegramente en manos de las “autoridades”, de esas autoridades a las que ponemos y quitamos cada cuatro años o que delegan en otras a las que no elegimos. ¿Alguno de nosotros ha elegido al Gobernador del Banco Central Europeo o al presidente de algún banco?, yo, desde luego, no he sido.  

De los ciclos económicos nos ocuparemos más adelante aquí ya hemos definido las necesidades humanas y algunos de los conflictos creados por el propio hombre para satisfacerlas.

Por definición: el objetivo de la economía es satisfacer las necesidades del individuo y de la sociedad. En el mundo occidental y en España en particular hemos elegido la economía de mercado como medio de la satisfacción de las necesidades. Pero se ha pervertido el objetivo, y las necesidades del hombre se han convertido en el gran negocio de la economía de mercado. Se trata de “quién” satisface  las necesidades de “qué”, y,  como toda necesidad hace débiles a los individuos, la fuerza de ciertos agentes del mercado (oligopolio) hace de la debilidad de los demás su negocio, como si de  un nuevo mercado de esclavos se tratase.  

A partir de ahora deberíamos tener en cuenta el coste de oportunidad cada vez que vayamos a las urnas, y conocer perfectamente cada vez que depositamos nuestro voto a qué estamos renunciando. Quizá estemos renunciando, sin saberlo, a la libertad eligiendo a un amo benévolo que nos dice; “esto es así porque no puede ser de otra forma y con otros estarías peor”  y quizá estemos renunciando al Estado del Bienestar. De modo que hay que dejar nuestras  ideologías y las de nuestros padres a un lado y si no “ajo y agua” durante cuatro años. Y ya sabes, tu ideología será tu tumba.

Como decía en la página 4 de este capítulo, “La Economía ortodoxa moderna en los países desarrollados no distingue entre las necesidades y los deseos. Mientras para  los economistas de la corriente principal moderna (ortodoxos) es imposible distinguir entre las necesidades y los deseos de los humanos los heterodoxos discrepan de este pensamiento y sostienen que no se deben hace juicios de valor sobre lo que son necesidades y deseos para los individuos”.

Son los heterodoxos los que tienen razón y la crisis mediterránea lo ha demostrado existen las necesidades, existen los deseos y existen los deseos convertidos en necesidades mediante el marketing.  Hay  varias claves que se repiten en la economía cuando hablamos de la elección de los individuos, una de ellas es el Coste de Oportunidad, otra es la Utilidad y  otra la Eficiencia en el sentido Paretiano, éstas  son las claves que ayudan al individuo a resolver el problema de la “elección” de la satisfacción.

La elección tiene dos limitaciones una es la renta y la otra son los precios,  por tanto el individuo necesita decidir sobre  lo que tiene que renunciar cuando quiere obtener algo (coste de oportunidad). Para poder renunciar a algo tenemos que sopesar la utilidad del bien que queremos adquirir en relación a la utilidad del bien al que renunciamos y dado que la elección la realizamos en una relación “n” a “n”, muchos productos a muchos productos,  pues con una determinada renta (MA, Mi 87) tenemos  una cantidad   de “n” (varios) de bienes entre un conjunto de otros “n” bienes, tenemos que maximizar la eficiencia de la elección y por tanto utilizaremos el concepto de eficiencia paretiana dentro del concepto de utilidad, que consistiría en conseguir el máximo de los bienes que nos satisfacen minimizando la renuncia de otros bienes que también nos satisfarían.

No existe para todo el mundo la eficiencia absoluta, por ejemplo   Manuel Ahijado en su introducción a la microeconomía,  desde la perspectiva de la empresa, aborda la eficiencia VS la equidad revisitada (Mi 350), mantiene que el criterio paretiano sólo es válido si se ignoran las circunstancias de la equidad, debido a que el bienestar no significa lo mismo para todos los individuos y además utiliza una definición  de eficiencia paretiana en el sentido estricto como se infiere de su frase : “en la mayor parte de las situaciones o  acciones del mundo real siempre hay alguien que pierde cuando otros ganan”.

Desgraciadamente  ese es el criterio de “suma cero” y no necesariamente tiene que ser así, pues nadie debe ganar  a costa de otros ahí radica la eficiencia paretiana, cuando  alguien  gana y otro no pierde se le llama juego  de “suma positiva”.  Aunque en los juegos de apuestas es muy difícil la “suma positiva”, en economía no debiera ser veamos; un empresario produce para vender y además consume para producir (inversión)  y consume para vivir; desde esa perspectiva  si no hay consumidores su producción no tiene sentido no obtiene ingresos y no puede consumir lo que otros producen, es una cadena positiva.

En el juego;  dos individuos  ponen 1 euro cada uno encima de la mesa, se saca una carta y uno de los dos gana y se lleva los dos euros esto es “suma cero” uno gana uno y el otro lo pierde por tanto 1-1 = 0.

¿Cómo es posible que la economía efectiva sea suma positiva?,  muy sencillo, las materias primas tienen un coste que radica fundamentalmente en la explotación de la tierra, para la explotación  hace  falta tener en cuenta los tres factores ya mencionados; tierra, capital y trabajo y por encima de ellos se sitúa el valor añadido: de forma que sólo hay que cuantificar  “bien” el valor añadido y todos ganan. El productor paga las materias primas y paga a los trabajadores, vende sus productos a los consumidores  y obtiene beneficios.

El consumidor obtiene bienes finales para satisfacer sus necesidades;  paga la materia prima, el trabajo, la labor empresarial (amortización del capital empleado y la renta del empresario). A su vez el consumidor trabajará para otros o para si mismo siendo empresario. Es una cadena de valor, en la que la valoración de las materias primas y los bienes finales se realiza sobre los tangibles tierra, capital físico según el mercado de bienes, la iniciativa empresarial  y el trabajo se realiza en el mercado de los intangibles. De modo y manera que la suma de los costes tangibles e intangibles  será igual al precio del bien final. Lo mismo ocurriría con los servicios, aunque en estos la materia prima es distinta.  Por tanto con una buena valoración de los factores ganamos todos.

Realmente Pareto definió la eficiencia como aquel punto en el que no se puede incrementar la satisfacción de unos sin disminuir la satisfacción de otros ese concepto adoptó el término óptimo de Pareto:  “El óptimo de Pareto consiste  en que la distribución ideal u óptima de los recursos es aquella en la que ya es imposible mejorar el bienestar de una persona sin perjudicar el de otra”. La eficiencia no tiene la contrapartida en la equidad, como se deduce de la frase de Manuel Ahijado, sino en la mala distribución y mal uso de los recursos. La eficiencia no trata la  igualación sino la   proporcionalidad,  y la proporcionalidad es en resumidas cuentas una forma de equidad, luego se trata de Eficiencia Con equidad no: Eficiencia VS equidad.

Supongamos que el año tiene 360 días (año civil) y hay 100 niños que meriendan todos los días del año, y tienen que elegir entre el chocolate y  el jamón para hacer sus bocadillos, el chocolate y el jamón serrano gustan a todos los niños. Si los productores de ambos productos hacen sus cálculos eficientemente unos producirían jamón para 50 niños durante 180 días y los otros producirían chocolate para otros 50 niños durante otros tantos días.

Hemos previsto que los recursos no faltan, pues como decíamos todos los años se tiran toneladas de alimentos por lo que no contaremos con la escasez malthusiana. Vamos a ver como funcionaria la economía: 50 niños harían sus meriendas con jamón y los otros 50 niños las harían con chocolate; transcurridos ciertos días la utilidad del jamón decrecería para los que meriendan con jamón y la utilidad del chocolate  decrecería para los que meriendan con chocolate. En ambos grupos ocurrirían deserciones en el consumo habitual pasándose de uno al otro alimento. Transcurrido el año, los niños habrían cambiado de producto varias veces habiéndose cumplido las expectativas de los productores.

¿Qué es la utilidad?: Para el Catedrático de Teoría Económica  Francisco Mochón la utilidad es el sentimiento subjetivo de placer o satisfacción que experimenta una persona como consecuencia de consumir un bien o un servicio. Y la utilidad marginal es el aumento de utilidad total que reporta a un individuo el consumo de una unidad más de un  bien o servicio. (FM mi 44).  La utilidad marginal decrece con el consumo de una cantidad adicional de bien consumido.

En nuestro ejemplo en la curva que representa la Frontera de Posibilidades de Producción (FPP)  habría 2 puntos, uno lo establecería la cantidad de chocolate producida y el otro la cantidad de jamón serrano producido. La FPP representa la cantidad máxima posible de bienes o servicios que puede producir una economía sin que el incremento de  producción de un bien disminuya la de otro. (FM Mi 4) ¿No, os suena a Pareto?. Como vimos antes el óptimo paretiano era; cuando no podíamos incrementar la satisfacción de una persona  sin disminuir la satisfacción de otra. Por tanto tendríamos a los dos tipos de agentes satisfechos, a los niños consumidores y a los empresarios productores. Si lo aplicamos a la producción alcanzaríamos el óptimo paretiano cuando en todo el abanico de productos producidos el incremento de la  producción de un bien pudiese significar la disminución de otro.

En una economía sana eso no ocurriría y el incremento de producción de un bien cuando todos están sobre la FPP, se traduce en crecimiento económico, y digo sana porque no es cuestión de producir por producir, seño Rajoy, es cuestión de producir para vender y por tanto deben existir consumidores potenciales, que son aquellos que teniendo dinero para gastarlo lo harán en aquellos bienes que satisfagan sus necesidades, sus deseos o ambos.

En este ejemplo de las meriendas habríamos alcanzado la eficiencia definida tal como la propiedad según la cual la sociedad aprovecha de la mejor manera posible los recursos, chocolate y jamón disponibles. (FM Mi 4-5).

De cualquier forma, al  año siguiente los productores habrían aprendido de  las desviaciones de sus previsiones y harían una nueva previsión afinando la producción o incorporando mejoras a la anterior. ¿Qué ocurriría si viniesen nuevos niños?, ocurriría que los empresarios para no dejar la puerta abierta a otros competidores tendrían que incrementar la producción. ¿Qué ocurriría si viniesen nuevos empresarios?, pues que los empresarios iniciales deberían poner barreras de entrada mejorando cualitativamente sus productos o aplicando nuevas tecnologías de producción, ya que hasta ahora no hemos hablado de dinero ni de precios en esta pequeña sociedad de 100 niños.

Los nuevos  25 niños podrían tener un efecto de crecimiento en la economía, pues los 25 niños serían una oportunidad de negocio a nuevos empresarios. Un crecimiento de 1,25 desbordaría la planificación productiva (plantas, maquinarias etc.) de los ya instalados y ésta se quedaría pequeña,  quizá le sería menos costoso repartir mercado que realizar nuevas inversiones para satisfacer a los 25 nuevos clientes.  

De este modo los nuevos empresarios podrían ofrecer además nuevos productos; chorizo o bollos, de manera que la FPP iría ganando nuevos puntos con la diversidad de productos sin perder su eficiencia. Bien por el incremento de productos, bien por el aumento  de la cantidad de recursos utilizados,  la FPP se desplazaría positivamente ocasionando el crecimiento económico.

El  óptimo de Pareto puede desplazarse indefinidamente para que jamás se perjudique a nadie, ¿Cómo?, aprovechando de la mejor manera los recursos y la tecnología y no limitando la economía con la cantidad de dinero. En infinidad de ocasiones hemos oído hablar de  la cantidad de toneladas de alimentos que se tiran. ¿Podemos afirmar, que eso es  utilizar de la mejor manera los recursos?. No, realmente no, ni  siquiera es  un juego de suma cero, pues pierden todos, pierden los productores, pierden los distribuidores y pierden los que necesitan esos alimentos, podemos afirmar pues sin temor a equivocarnos que perdemos todos.

Hemos pintado un escenario para el mercado muy sencillo; con niños consumidores y con empresarios productores de bienes para la merienda que tienen cuasi confirmada la venta de sus productos, este escenario es el de una economía feliz.

Es la economía, como veremos en otros capítulos, que preveían los economistas clásicos, una economía en la que la oferta genera su propia demanda (de chocolate o de jamón según se vayan cansando los niños de uno u otro alimento) y en la que existe una armonía en los mercados de la merienda, Adam Smith y Say estarían contentos y  Malthus habría perdido la batalla contra Julian Simon. Malthus decía que el incremento  de los 25 niños traería pobreza y Simon decía que el incremento de la población traía consigo más tecnología y con ella el crecimiento y el desarrollo, y que bajo el paraguas del desarrollo y del crecimiento habría  más nacimientos de personas, y vuelta a empezar (Llamamos tecnología a todos los conocimientos que el sistema productivo de un país tiene para producir. El Estado de la tecnología consiste en la variedad de productos que un país puede producir con las técnicas existentes). Deberíamos acordarnos de esto cuando oigamos algo sobre   la Pirámide de las pensiones.

En nuestra pequeña sociedad hemos incorporado implícitamente las necesidades biológicas  y su satisfacción  mediante la merienda, aportando ésta las proteínas necesarias para subsistir. Y hemos incluido la satisfacción de los deseos como sentimientos de placer consumiendo bien chocolate o bien jamón según la utilidad marginal decreciente debida al cansancio de consumir una unidad más de los mismo. También hemos introducido implícitamente otros empresarios que proveen otros productos tales como los lácteos, los azúcares, el  pan (trigo), la sal  y a empresarios  importadores del cacao. Todos estos productos  son nuevos puntos de la producción y sirven de  ejemplo de la FPP (Frontera de Posibilidades de Producción), curva de transformación, o versión de la producción del óptimo paretiano.

Resumiendo las necesidades biológicas son pues las que tiene el ser humano para subsistir y los deseos forman parte de los sentimientos que producen mayor placer al satisfacer  las necesidades biológicas. Estaríamos en los niveles 1 y 2 de la pirámide de Maslow, pues la única forma que tiene el ser humano, en una sociedad desarrollada en la que existe la planificación y la organización del trabajo, de satisfacer las necesidades biológicas de forma garantizada es garantizando el trabajo.

También hemos hablado de dos limitaciones de elegir que tiene el  hombre, económicamente hablando: una era la renta y otra los precios, pero renta y precios tienen un factor común: el dinero.

Por tanto, todo lo expuesto y nuestra economía feliz se irán al traste si el individuo no tiene dinero. Sobre el dinero, la renta y los precios  abundaremos más adelante. Pero en este capítulo hay que contemplarlo, pues sin él no se puede  satisfacer ninguna necesidad biológica ni deseo.

¿Qué es el dinero?; el dinero es una herramienta que nos permite realizar las transacciones comerciales, esto es, cualquier actividad de intercambio de recursos, bienes y factores en un mercado determinado, a esta función del dinero se le denomina Medio de Cambio. El dinero desde mediados del siglo XX, no representa una cantidad de metal noble, el dinero es una moneda de escaso valor intrínseco, o un papel aceptado por todos los agentes económicos que erradica la limitación del trueque en las transacciones.

El dinero es una unidad de medida del valor de los bienes, servicios y factores (trabajo). Dicho valor se fija con los precios de los bienes, servicios y factores. Cuando hablamos del factor trabajo el dinero valora la hora trabajada según ciertas características de ésta como la capacitación del trabajador, las penalidades que sufre y  según el mercado de trabajo, cantidad de oferentes (trabajadores) o la cantidad de demandantes (contratadotes), a esta función del dinero se le llama Unidad de Cuenta.

El dinero asimismo nos permite transportar el valor de las cosas a través del tiempo. Una vez trabajadas las horas mensuales el  trabajador consumidor  accederá al mercado, pero las horas de trabajo ya están realizadas con anterioridad, por lo que el trabajador necesita demostrar que ha trabajado durante un  tiempo y  que su hora vale tanto, en ese momento el dinero transportará el valor de las horas trabajadas en el tiempo y le permitirá  gastar parte de su salario en consumir aplicando las funciones ya conocidas como; medio de cambio y  unidad de cuenta. Lo que le sobre lo guardará y seguirá representando en el futuro el valor del trabajo ya realizado. También podrá  ingresar el sobrante en una cuenta de depósito y se convertirá en un prestamista al banco por el que obtendrá un interés. En definitiva, a esta función del dinero se le denomina Depósito de Valor.

La renta no es sólo un salario, la renta puede consistir en la percepción de un dinero por alquilar un inmueble o por el rendimiento de una tierra o bien por los beneficios obtenidos por un empresario en el ejercicio de su actividad. Lo que está claro es que para obtener una renta, salario o beneficio es necesario que el individuo tenga una actividad, sin ella no podrá obtener dinero, y sin dinero  no podrá satisfacer sus necesidades ni las de su familia. Luego desde que se eliminó el trueque y con él la limitación de realizar las transacciones comerciales en el lugar y en el momento en que fuesen necesarias  el dinero se ha convertido en una herramienta que en la cantidad necesaria  y suficiente dará agilidad a la economía.

Ya lo saben Merkajoy: “Sin Clientes no hay Negocio”, “Sin  trabajo no hay Dinero” , “Sin dinero no hay Trabajo ni Clientes” y “Sin clientes no hay negocio”. Como diría aquél, sin trabajo y sin dinero a tomar vientos la economía.
Debe existir la cantidad suficiente de dinero legal para valorar todos los recursos y factores disponibles en la economía más un margen destinado para el crecimiento.


En España según el Gobierno “no hay dinero, oiga, no hay dinero”. Este es uno de los problemas de la Economía, no hay dinero físico para avalar el dinero virtual creado por los bancos, de modo que cuando éstos pagan a sus acreedores extranjeros retiran dinero legal (contabilizado por el BCE) del flujo económico español.

Primera herramienta macroeconómica de los Gobiernos para solucionar las depresiones económicas, la política monetaria.
Pero sigamos con  los pies en el suelo: con una FPP llena de productos y un mundo lleno de consumidores, ¿qué impide satisfacer a los productores y a los consumidores?, entendiendo como consumidores aquellos que necesitan satisfacer sus necesidades biológicas primero y satisfacer sus deseos después, mediante una oferta de múltiples bienes todos ellos obtenidos de la tierra.

Anteriormente hemos hablado de las limitaciones en la elección de los productos.
Si volvemos a las limitaciones de la elección que representaban la renta y los precios, y dado que la renta y los precios viajan juntos, una distribución óptima de la renta puede minimizar el impacto de los precios y un establecimiento eficiente de los precios puede minimizar el impacto de una mala distribución de la renta.

Incorporaremos otro concepto clave para la economía; la “elasticidad”. La elasticidad de la demanda en relación con la renta, en el sentido marshaliano,  mide la variación de la demanda en relación a la variación de la renta, se define como “la elasticidad renta- demanda” y se calcula dividiendo la variación de la demanda entre la variación de la renta.

Existe otro coeficiente marshaliano que consiste en analizar la  “elasticidad precio- demanda” y se calcula dividiendo la variación de la demanda entre la variación de los precios.

Otra clase de elasticidad, muy útil en economía, es la elasticidad cruzada y analiza la variación  de la producción de un bien  cuando varían los precios de otros bienes. Si la renta disminuye  el consumo de una determinada cantidad  bien básico puede producir  el mismo efecto que una subida de precios como comprobaremos cuando veamos los tipos de bienes.

Elasticidad Renta Demanda  =  (Do  - Di)   x   Ri     [>1, = 1, < 1]
                                           (Ro – Ri)       Di

                                > 1 Elástica
                                = 1 Elasticidad unitaria
                                < 1 Inelástica

 
Elasticidad Precios demanda  = - (Do  - Di)[   x    Pi     [>1, = 1, < 1]
                                              (Pf – Pi)          Di

               

                                > 1 Elástica
                                = 1 Elasticidad unitaria
                                < 1 Inelástica

Elasticidad Cruzada entre dos bienes D y D’  = (Do  -   Di)   x   P’i     [>1, = 1, < 1]
                                                              (D’ o  - D’i)       Di



Como estamos en el capítulo de las necesidades humanas y estamos tratando su satisfacción,  fundamentalmente las básicas de la pirámide de Maslow, podemos sustituir la “demanda”  o el consumo por la “satisfacción de necesidades”  y todos los  coeficientes tendrían la misma utilidad.

Cuando en una economía la mayoría de los ciudadanos tienen la renta muy limitada o escasa tienden a consumir los bienes más básicos y de éstos aquellos de menor precio, por ejemplo disminuye el consumo de marcas y crece el consumo de marcas blancas y de marcas de distribuidor de aquellos productos que se necesitan para satisfacer las necesidades de subsistencia.

Podríamos dar la explicación de este hecho con el coste de oportunidad. El coste de oportunidad de consumir bienes de marca repercute en la cesta de la compra disminuyendo la cantidad de un bien a igualdad de euros. Esto es comprar productos de marca nos hace renunciar a comprar mayor cantidad de bienes con el mismo dinero.

Lo mismo para el consumo de bienes no básicos, si con una renta determinada sólo podemos comprar los bienes necesarios, renunciaremos a comprar bienes que satisfagan los deseos, debido a que el coste de oportunidad de “darnos un capricho” significa renunciar a satisfacer nuestras necesidades básicas en la medida adecuada.

Como la Frontera de Posibilidades de Producción, o como le llaman los economistas la curva de transformación, contiene todas las combinaciones posibles de productos que la sociedad está produciendo,  utilizando todos los recursos con los que cuenta  eficientemente, una unidad adicional en el consumo de un bien disminuye la cantidad de  consumo de otro.

Una economía que disminuye la producción de ciertos bienes (no básicos), manteniendo el consumo de los básicos, por definición no es una economía que se encuentre a nivel de la FPP, dado que no utiliza todos los recursos y como  además pensamos que las empresas producen eficientemente solo producirán la cantidad de bienes que prevean que los consumidores puedan adquirir. Y como no se encuentra a nivel de la FPP, muchos de los productos que el tejido productivo estaría capacitado para fabricar no se producen o se producen en menor cantidad de la que las empresas tendrían capacidad. Estamos ante el mismo efecto, la limitación de la renta afecta al sector productivo en el sentido en el que la producción se aleja de la FPP, produciéndose una recesión.




Con lo que sabemos de la elasticidad vamos a hacer un repaso de la tipología de los bienes:

Bien normal es aquel cuya elasticidad renta de la demanda es positiva.
Bien inferior es aquel cuya elasticidad renta de la demanda es negativa.
Bien de lujo tiene una elasticidad renta > 1.
Bien necesario  o básico tiene una elasticidad renta la demanda menor que 1.  (FM Mi 60)


Bienes normales: Son aquellos en los que la demanda crece cuando la renta crece.

Bienes inferiores son aquellos cuya demanda disminuye cuando crece la renta.

Bienes complementarios son aquellos cuya demanda varía al variar el precio de otro.

Bienes sustitutivos son aquellos en los que se da la circunstancia que al aumentar el precio de uno de ellos se incrementa la demanda del otro sea cual  fuere su precio.   (FM mi 28).

El Salario real es el salario nominal o monetario (salario líquido  que percibimos) dividido por el nivel de precios;  de este modo el salario real estima la cantidad de bienes que podemos adquirir.

Bienes Giffen son aquellos bienes inferiores y/o necesarios cuya demanda aumenta cuando disminuye la renta, aunque aumente su precio ya que al no poder prescindir su consumo estos aumentan su demanda,  disminuyendo la de otros bienes menos necesarios.

Podemos afirmar que cuando la variación  porcentual de la renta dividida por la variación porcentual de los precios es igual a 1, la demanda  no varía.  Y que el incremento de los  impuestos directos sobre la renta manteniendo los precios fijos, disminuyen la demanda.

De igual modo manteniendo la renta fija y subiendo los impuestos la demanda también disminuye. Por tanto el Gobierno mediante las políticas fiscales inadecuadas puede reducir el poder adquisitivo de los ciudadanos, poner en riesgo la satisfacción de las necesidades básicas, desplazar hacia abajo la demanda de los bienes menos necesarios  y crear recesiones en la producción alejando a ésta del nivel óptimo de la FPP.

Además se da la paradoja que confirma  la Ley de Laffer que dice: La recaudación fiscal del Estado se incrementa cuando aumentan los tipos impositivos hasta un punto, punto de inflexión de Laffer. A partir de ese punto la recaudación disminuye según sigue aumentando  el tipo positivo. Son muchas las causas que estudió Laffer para definir su teoría, pero en este capítulo nos interesa analizar sólo aquella que se relaciona con la satisfacción de las necesidades, con el coste de oportunidad, con la utilidad de bienes, con la elasticidad  y con la FPP:

Cuando suben los impuestos directos o indirectos (tipos impositivos) se reduce la renta real, esto es, la capacidad de consumir. El individuo tiene que elegir sobre que bienes va a consumir en función de una renta real decreciente y su utilidad,  mientras pueda satisfacer sus necesidades básicas y le sobre parte de la renta consumirá también aquellos productos no básicos (hasta hace poco con tipos impositivos mayores), pero a medida que el gobierno suba los tipos impositivos, el individuo tendrá que renunciar a consumir los productos no básicos, gravados con más IVA, para poder satisfacer sus necesidades. Los bienes básicos se convertirán en bienes Giffen y subirán sus precios, desplazando de la FPP a los menos básicos. Como consecuencia  el Estado comenzará a recaudar menos ya que los bienes básicos estaban sujetos a un gravamen inferior.

La confirmación de esta regla fue cuando el Gobierno recalificó en el 2.013 los tipos  impositivos de ciertos bienes necesarios aumentándolos, se había dado cuenta de que la Teoría de Laffer, basada en la curva de recaudación que lleva su nombre, funcionaba también por la disminución de la renta. Mediante esta medida terminó convirtiendo a los bienes Giffen en bienes Giffen para si mismos y se redujo el consumo de los bienes básicos creándose de paso mayor pobreza entre los desempleados y las rentas más bajas. (revisar página 74 FM)

Gracias a las simbiosis  familiares creadas entre sus miembros, unos ponen las casas y otros los exiguos salarios, prestaciones  o rentas, o unos ponen las casa y las pequeñas pensiones prestaciones y los otros encuentran apoyo familiar,  la sociedad ha estado aguantando hasta hoy. A pesar de que algunos piensan que la subsistencia es debida a una economía sumergida o no oficial, pero antes o después la gente no podrá comer y entonces habrá un colapso social que acabará con la estabilidad española.

La economía no oficial o de subsistencia se asemeja a la economía que practicaban aquellos ciudadanos de Nottingham que cazaban en el  Bosque de Sherwood los ciervos que “pertenecían” a Juan Sin Tierra y eran castigados por ello.

Adam Smith, liberal: El patrimonio de un hombre pobre estriba en la fuerza y la destreza de sus manos; el impedir que emplee esa fuerza y esa destreza de la forma que él crea más conveniente sin perjudicar a nadie es una violación flagrante de la más sagrada de las propiedades.

Dice la leyenda que Juan Sin Tierra, o Juan I de Inglaterra, fue un rey un tiránico y déspota de la dinastía de los Plantagenet. Su hermano el rey Ricardo Corazón de León partió hacia Jerusalén en la Tercera Cruzada, y en su ausencia su hermano Juan intentó derrocar a Guillermo Longchamp, obispo de Ely que había sido  designado como regente por Ricardo. Juan. recaudó dinero por la fuerza, elevando los impuestos y confiscado las propiedades de sus súbditos con el fin de financiar sus guerras.

El rey Ricardo fue capturado y encarcelado por el emperador Enrique del Sacro Imperio Romano Germánico cuando volvía de la Tercera Cruzada, y dice la leyenda que su propio hermano Juan le pidió a Enrique que le mantuviera preso el mayor tiempo posible mientras él intentaba arrebatarle el trono apoyado por  el Rey Felipe II de Francia.

Juan I subió los impuestos hasta el punto de empobrecer a los vasallos del  condado de Nottingham y muchos de estos tuvieron que ocultarse en el  Bosque de Sherwood para sobrevivir de la caza y de los frutos. Las represalias de Juan fueron terribles hasta el punto que uno de los señores ingleses Robin de Locksley lideró una revuelta.
Al final los partidarios de Ricardo pagaron el rescate que exigía Enrique, porque como había demostrado  en la ausencia de su hermano temían que  Juan sería un rey terrible.

Juan I, subió los impuestos hasta el punto de asfixiar a sus vasallos y confiscó propiedades, cortó manos y sacó los ojos  e incluso ahorcó   a aquellos que para sobrevivir cazaban los ciervos de Sherwood y practicaban, por necesidad, lo que hoy sería una economía de supervivencia sumergida, o lo que es lo mismo no oficial y libre de impuestos.


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JosefitoGrillo

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Aprendiendo a ser demócratas

Mensaje por JosefitoGrillo el Vie Jun 26, 2015 11:55 am

Capítulo 2. La economía.

Desde el comienzo del capitalismo mercantilista la actividad económica, el nivel de empleo y el nivel de renta venían experimentando fluctuaciones, los economistas ortodoxos las reconocieron aunque no intentaron analizar sistemáticamente las causas de las depresiones y de las alzas en la economía.

Quizá el ingenuo pensamiento de los primeros padres de la economía sobre  el laissez faire, el orden natural, la armonía de los mercados  y la capacidad de la economía para utilizar plenamente sus recursos de manera automática (LC 146) o, como estableció  Say, que la propia oferta generaba su propia demanda (teoría infantil e inmadura, que ha contagiado a los gobernantes españoles de hoy con ejemplos tales como  la obsesión del emprendimiento seguramente basado en la ley de Say) , así como el  afanoso estudio generalizado de todos ellos, los ortodoxos,  de las causas sobre la determinación de los precios, el valor y la utilidad de los bienes, de tintes más microeconómicos empresariales y del marketing que de la economía agregada, les alejó del estudio de la influencia del dinero y de los ciclos económicos. Karl Marx fue uno de los precursores en el estudio del origen de las fluctuaciones  económicas y en vislumbrar que eran un ciclo recurrente. Partió de la hipótesis de que una oleada de cambios tecnológicos podrían generar un ciclo económico (LC 208). Pero no profundizó más y su posición  dentro de la corriente heterodoxa impidió que le tomaran en cuenta.

Adam Smith, padre de la economía y primer liberal e iniciador del pensamiento liberal,  había establecido que  la armonía de los mercados y su capacidad de equilibrio asignan óptimamente los recursos como si una mano invisible les gobernase. Pero hubo quién como Thomas Malthus (1766-1834), economista ortodoxo,  era menos optimista y vio  en el crecimiento de la población un riesgo para “la limitación” de los alimentos, dado que pensaba que la población tiende a crecer más deprisa que las existencias de los alimentos. El efecto demográfico de la población  sobre la supuesta escasez llevó a algunos autores a denominar la economía como “ciencia lúgubre”.

Fue en el siglo XX en el que el economista Julian Simon  argumentó, en su obra The Ultimate Resource (El Último  Recurso), que la historia esta demostrando continuamente como la población  crece y con el desarrollo aumenta el consumo por  persona y  que eso  ocurre porque con la población crece la tecnología y además en mayor medida. Pues el crecimiento tecnológico depende de la gente y el crecimiento demográfico aumenta el número de personas y con ellas el crecimiento tecnológico.

A partir de esta teoría la economía pasó de ser lúgubre a ser  una “ciencia feliz”, que según Smith se regula sola y alcanza el  equilibrio utilizando todos los recursos, incluido el trabajo. Su gráfica de crecimiento debería ser una línea ascendente, pues cuanta más gente; más consumo, más producción, más empleo, más tecnología, más alimentos y por ello nuevamente más gente

Una pequeña introducción:

El origen de las teorías  económicas tiene dos enfoques posibles; el enfoque relativista y el enfoque absolutista.
Desde el punto de vista relativista el origen de una teoría se encuentra en las fuerzas históricas tanto económicas, como sociológicas y políticas que llevaron a los individuos a examinar las cuestiones económicas y en el modo que esas fuerzas determinaron el contenido de la teoría emergente. El origen de las teorías desde la perspectiva absolutista se fundamenta en fuerzas internas como son la profesionalización de la economía. Para los absolutistas el progreso de una teoría no refleja meramente las circunstancias históricas sino que depende del descubrimiento y la explicación de problemas y  paradojas sin resolver por parte de los profesionales. (LC PE 4).
El enfoque relativista se basa en que existen unas fuerzas históricas que conducen a los individuos al análisis de ciertas cuestiones económicas y en la forma que esas fuerzas determinan el contenido de la teoría emergente. El enfoque absolutista  busca respuestas a los problemas existentes basándose en los avances intelectuales dentro de la profesión.

El deseo de comprender el pasado para resolver las incógnitas del futuro consiste en  el deseo de erradicar  la incertidumbre de nuestras vidas. Decía Oscar Wilde que el progreso es la realización de las utopías. ¿Pero que es una utopía, sino el sueño de unos pocos?  Era una utopía que el hombre volara, y el hombre voló, y no se conformó con alejarse del suelo, el hombre voló tan alto que  llegó a la luna ¿quién podría pensar en el siglo XIX que el hombre llegaría a la luna?. También  era una utopía que el hombre se mantuviese debajo del agua y el hombre inventó el submarino. Pero volvamos a la economía,


Los métodos de análisis o razonamiento.

Inductivo: El  razonamiento inductivo es  empírico, va de las percepciones sensoriales a los conceptos generales.  

Deductivo: El razonamiento (lógica) deductivo aplica ciertas ideas generales claras y nítidas a casos concretos.

Abductivo: es el nombre que dio el filosofo Charles Peirce, a una combinación específica del enfoque inductivo y el deductivo.
(LC PE 10-11).


Las Corrientes de pensamiento:

Ortodoxia:  la ortodoxia es un corpus de conocimientos que abarca la teoría economía dominante. Es la corriente dominante la que a menudo forma parte del grueso de los doctorados académicos
Heterodoxia. Es la ilegitimidad revelada, forma parte de los grupos de pensamiento discrepante. (LC PE 3-5).

Realmente solo nos tenemos que quedar con que el término ortodoxo se utiliza para definir que una teoría es aceptada por la corriente principal de los profesionales y que la heterodoxia tiene un papel fundamental en la evolución de las teorías. Las teorías del  propio economista Alfred Marshall (1842-1924) cambiaron  la economía clásica,  creando la neoclásica. Él  formaba parte de la corriente dominante y sin embargo discrepó con las teorías que formaban el corpus de conocimientos de la clásica para crear la doctrina neoclásica.
A Alfred Marshall se le atribuye la frase “la doctrina económica no es un corpus de verdades concretas sino una máquina para descubrirlas”, ¿Qué era Alfred Marshall, ortodoxo, heterodoxo?, simplemente era un pensador ecléctico.

La teoría del capitalismo de Karl Marx fue una aplicación de las teorías sobre la historia de Hegel. Decíamos que el enfoque absolutista  busca respuestas a los problemas existentes basándose en los avances intelectuales dentro de la profesión. Hegel sostuvo que la historia no avanza cíclicamente sino en línea recta como consecuencia de tres fuerzas que llamó tesis, antitesis y síntesis. Para Hegel, las tesis  son las ideas aceptadas y del surgimiento de una nueva idea discrepante, que contradice a la tesis, a la que llamó antitesis y de la antitesis surge una nueva tesis. Hegel se refería a las ideas, no a los acontecimientos históricos, en las que pensaba que se podrían encontrar las leyes de la historia.

Thomas Kuhn aprovechó el concepto de paradigma para resolver los enigmas y los problemas en un determinado momento. El paradigma consiste en un enfoque  y en un conjunto de conocimientos dados que se reflejan en los análisis de los investigadores que se ajustan al modelo aceptado como dominante por la comunidad científica. El paradigma equivale a la tesis y  la  revolución científica a la antitesis, uno como modelo de solución de los problemas  otro como explicación de las leyes históricas.  ¿Era Thomas Kuhn (1922-1996)  absolutista ya que  un enfoque absolutista  busca respuestas a los problemas existentes basándose en los avances intelectuales dentro de la profesión económica?.

Como vemos hay muchos conceptos que componen la economía; inducción VS deducción, tesis, antitesis  y paradigmas, ortodoxia VS heterodoxia; todos ellos para desembocar en una definición de economía ampliamente aceptada por los autores de los libros de texto en la introducción de la economía, a saber; la economía se ocupa de cuestiones que surgen con la satisfacción de las necesidades del individuo y de la sociedad. El objetivo de la economía es la satisfacción de las necesidades básicas y no básicas, tanto individuales como colectivas. Es un concepto muy sencillo, satisfacer eficientemente las necesidades de los individuos, y no por ser sencilla esta definición deja de ser importante y acertada. Hoy día existe una disciplina de la inteligencia del negocio que se denomina Minería de Datos. Esta consiste en extraer la información que se encuentra oculta en los datos, encontrar patrones de comportamiento, y generar conocimiento. El problema de seleccionar una teoría de entre un conjunto de teorías aplicables ha sido el centro de atención de muchos debates dada la complejidad de las hipótesis, de hecho en igualdad de condiciones se elige la hipótesis mas sencilla, convirtiéndose en un principio al que se le conoce como la Navaja de Occam debido a que fue promulgado por el  filosofo medieval William de Occam.

Por tanto quedémonos con la definición de la economía más simple, que  según el Principio de Occam Occam´s Razor (Navaja de Occam), a menudo es la más conveniente. La economía, pues, se encarga de la satisfacción de las necesidades de los individuos tanto individual como colectiva (MA Mi 27). Se dice que  el problema económico existe porque las necesidades humanas son ilimitadas mientras que los recursos son escasos, pero ciertamente no es así, por supuesto a mi entender. La escasez, según Francisco Mochón en Principios de economía, es un concepto relativo, en el sentido de que existe un deseo de adquirir una cantidad de bienes y servicios mayor que la disponible. Primero, las necesidades humanas en cualquier lugar del mundo no son ilimitadas, al menos las necesidades básicas no lo son,  como hemos visto en la pirámide de Maslow, pero tampoco  los bienes  son escasos.

El problema de la escasez estriba por un lado en la falta de planificación a la hora de acumular bienes y por otro en la búsqueda de los lugares donde se encuentran. Del primero se debería ocupa la política económica del segundo la investigación, el desarrollo  y el conocimiento. Hace no muchos años hasta el siglo  XVI, anteayer para la humanidad, se pensaba que la tierra era plana, fue Galileo quién se hizo portavoz de lo contrario, aunque se sabe que tanto los egipcios como los griegos ya habían establecido que la tierra era esférica. Fue el griego Eratóstenes (entre el 284 y el 275 antes de Cristo) quién midió el perímetro de la tierra con resultado  de  la medición de 39.614 km, hoy sabemos que la tierra tiene 40.000 kilómetros si la medimos por el ecuador.

Pero es un dato objetivo, que los que sabían que la tierra era redonda antes de Galileo, se les podía considerar utópicos y por tanto ese conocimiento no fue distribuido por el mundo. ¿Qué reflexión podemos y debemos extraer?, pues que al ser plana y poco conocida no tenían conciencia de  los recursos que podían existir en otros lugares, por ejemplo en las Américas, la falsa dimensión de la tierra, para las corrientes dominantes, les hizo pensar en la escasez de los recursos. Hoy, ya no es cuestión de lugares sino de tecnología, una astronauta que viaja al espacio (otra utopía normalizada), utiliza alimentos comprimidos con la misma aportación proteínica que una comida que consista en;  un primer plato, en un segundo y el postre. ¿Cuántos alimentos se pueden guardar en un frasco?, y en cien frascos, y en los frascos que puedan caber en un silo de almacenamiento de grano?.  Lo único que se ha demostrado es que la superficie de la tierra es limitada, pero el hecho de que la tierra se pueda cultivar todos los años hace que la limitación sea periódica ya  que la producción lleva un tiempo. Luego debemos partir de la base de que los recursos no son escasos y que las necesidades humanas son limitadas.

Y  gracias a Dios, los deseos son ilimitados, porque de ser de otro modo la producción quedaría limitada a la satisfacción de las necesidades básicas. Lo que si consiste un  problema es el trabajo como fuente de ingresos que nos permitan obtener los bienes que satisfagan nuestras necesidades. ¿Es el empleo escaso?, si vivimos para trabajar pudiera ser que si, si trabajamos para vivir entonces no es escaso. El trabajo es el esfuerzo que tenemos que realizar durante un periodo de tiempo para conseguir bienes y servicios con unas técnicas y una tecnología dadas. Con  la mejora de las técnicas y con  la implementación  de nuevas  tecnologías podemos reducir  el esfuerzo y el tiempo necesarios para producir la cantidad de  bienes que demanda la sociedad. Si reducimos las horas de trabajo y las establecemos en la cantidad necesaria y suficiente para la  consecución de las  demandas de los bienes y servicios que tengamos como objetivo, utilizando todos los trabajadores disponibles y con las técnicas y las tecnologías adecuadas,  quizá debiéramos plantear jornadas de 5 horas. La historia lo ha demostrado, en los 90 del siglo XX no se trabajaba el mismo número de horas que  en el siglo XIX, ¿por qué en el XXI tiene que haber jornadas iguales a las  del siglo pasado?. Está claro que los paradigmas hay que cambiarlos como dijo Kuhn y no tenemos que empeñarnos en vivir como en el siglo pasado. Quizá todos estén de acuerdo conmigo en que el empleo, como fuente de ingresos, es necesario para satisfacer las necesidades del individuo y que por tanto hay que repartirlo reduciendo las horas de jornada, quizá a los que pensamos de esta manera nos  tachen de utópicos, pero el progreso es la materialización  de la utopías.


¿Cómo repercutiría la reducción de la jornada laboral en la generación de empleo?; de forma directa dando cabida a nuevos trabajadores en la producción  convencional y de forma indirecta impulsando nuevas industrias orientadas al ocio que crearan nuevas formas de producción absorbiendo más trabajadores. Lo que estoy exponiendo ya está estudiado, el ocio es un bien que tiene un precio de mercado, por tanto es un bien mensurable como cualquier otro bien, si el ocio no se puede valorar como el precio de un pasaje en un crucero o una entrada de cine, siempre lo podemos valorar como el coste de oportunidad del trabajo, recordemos, el coste de oportunidad es  aquello a lo que renunciamos cuando elegimos un bien, por tanto la  contrapartida del trabajo es el ocio y como los bienes son útiles por definición el trabajo en si es no- útil  o como le llaman los economistas es desútil.

¿Qué supondría reducir la jornada laboral?, lo primero cambiar el chip, ya sabemos que cambiar el chip es cambiar los modelos mentales y cambiar el viejo paradigma. ¿Y, los salarios, Habría que reducir los salarios?, no,  simplemente equipararlos a los salarios del norte de Europa, me explico, es una simple regla de tres, si el salario medio de los países más desarrollados es de 43.000 euros por 8 horas trabajadas y el salario medio ponderado español es de 21.000, actualizando el salario al centroeuropeo, el salario medio español con 5 horas de trabajo debería ser de 26.875 euros, casi 6.000 euros más que ahora. Es  una asignatura pendiente que tienen los políticos españoles, cuando entramos en la eurozona se establecieron unos criterios de convergencia, entre ellos la estabilidad en los precios y la tasa de inflación, pero para igualar  la capacidad adquisitiva, esto es  la relación entre los salarios y los precios de los bienes, los salarios reales  deberían ser equivalentes,  luego tendrían que haber introducido como quinto criterio la convergencia  de los salarios, de ese modo podrían argumentar, por ejemplo, que el precio de los transportes es menor en España que en otros países con los que nos comparamos en precios pero no en salarios. De modo que todavía habría que incrementar los salarios medios por cinco horas trabajadas  a los 26.875 euros anuales.

El problema está en saber elegir a aquellos que sean capaces de hacer grandes reformas, no reformas para abaratar el despido y bajar los sueldos, sino de bajar las horas de trabajo  y mantener sueldos que aseguren la capacidad de satisfacer las necesidades y los deseos de la sociedad en su conjumto, ya que esto incentivara a los individuos a abordar nuevas empresas y mantener la producción utilizando todos lo recursos disponibles. Entonces la Economía pasará a ser un Arte. Y la política económica será como decía el padre del liberalismo económico A. Smith que debiera ser: ”La economía política, considerada como una rama de la ciencia del hombre de estado o legislador, se plantea dos objetivos distintos: en primer lugar, conseguir un ingreso o una subsistencia abundantes para el pueblo, o más precisamente que el pueblo pueda conseguir ese ingreso o subsistencia por si mismo; y en segundo lugar proporcionar al estado un ingreso suficiente para pagar los servicios públicos”. Página 539

Los Heterodoxos y las revoluciones científicas son antisistemas por naturaleza, si, claramente sí, pues buscan cambiar las doctrinas y paradigmas que ya no funcionan aportando nuevas tesis y nuevos paradigmas que den respuestas a los problemas existentes. ¿Por qué entonces los gobiernos utilizan el término antisistema de forma peyorativa?, es muy sencillo, porque ellos viven muy bien asentados en un sistema que aunque no da resultados satisfactorios a la mayoría de la sociedad a ellos les sirven para satisfacer plenamente sus intereses y deseos, y por pura ambición de poder que les permite obtener el dinero necesario para alcanzar sus propósitos.  Para mantener los paradigmas obsoletos utilizan la demagogia, las palabras talismán y evitan las palabras tabú.

Los progresistas caminan hacia delante, hacia la utopía. Los ilusos, los conservadores, se lanzan a la aventura sin proyectos.

Claves:

La libertad se basa en la capacidad de elección, La democracia consiste en  la libertad de elección en la política: del Laissez Faire (Fisiócratas)  al Estado de las Autonomías y la frase de Aznar decidir nuestro futuro e inventar nuestro destino.

Una ciencia feliz.

Después de estudiar detenidamente los libros economía, microeconomía, tanto de las ciencias económicas como de las ciencias empresariales, los de macroeconomía y a algunos autores  del pensamiento económico, he llegado a la conclusión de que la economía aplicada por la corriente ortodoxa es una ciencia feliz, como se concluyó después de la obra The Ultimate Resource de Julian Simon.  Aunque la realidad sea bien distinta, porque la economía real nunca es eficiente. La economía tiene ciclos por los que  pasa periódicamente de ser una ciencia feliz a una ciencia lúgubre, como la denominaron  a raíz de las teorías malthusianas.

Ya nos ocuparemos de ello, mas tarde, pero anticiparemos a Adam Smith, a Say, e incluso a los catedráticos y los políticos modernos cuya visión es totalmente optimista aunque la población lo esté pasando mal. La teoría más característica de la obra de Smith es la que daba por sentando, que  existía armonía en los mercados competitivos.
A Adam Smith, y a otros economistas les iremos citando en casi  todos los capítulos,  dada la influencia que han tenido sobre los pensadores y economistas posteriores. Actualmente les citan los libros de texto e incluso, también les citan los políticos cuando escriben sus libros justificando sus medidas o exponiendo lo que hay que hacer pero nunca hicieron, estoy hablando de  los exministros y los expresidentes.

En el libro sobre el pensamiento económico de Landreth  & Colander  dicen sus autores que La contribución de Smith al pensamiento económico, así como la influencia que ejerció en él, fueron inmensas. Añaden estos autores, que su obra tuvo muchos  conflictos. Estos conflictos quizá fueran derivados de que la economía era una ciencia recién nacida, no existían escritos científicos  anteriores  aunque si algunos libros, artículos y panfletos  escritos por los hombres de negocios del mercantilismo, o los procedentes de los autores griegos, chinos, etc. de antes de nuestra era. Aquellos conflictos  de la obra de Smith también pudieran ser derivados de que en economía no existe un corpus de verdades, como dijo Alfred Marshall, o mejor todavía lo que le dijo un profesor del MIT, y Jefe de Economía del FMI, a un estudiante de doctorado:

¿Qué te vas a creer?, ¿el listado de salida de la computadora o lo que ves con tus propios ojos?.

Como iba diciendo, según se desprende de alguno de esos conflictos, apuntados por Landreth & Colander, Smith “se confundió así mismo y a generaciones posteriores”, quizá solo se confundieron aquellos que no supieron ver en Smith un pensador ecléctico como lo fue posteriormente J.S. Mill a quienes los de izquierdas le tachaban de derechas y los de derechas de socialista. Smith se interesó mucho sobre el desarrollo y el crecimiento económico y sobre las causas de la riqueza de las naciones y de las medidas y actuaciones que llevarían a ella. Smith, recomendó que los gobiernos no interviniesen en la economía y la dejaran hacer a ella misma, que es lo que significa el laissez faire. El problema es que su análisis sobre el funcionamiento de los mercados competitivos y su eficacia y armonía no se basaba en la eficiencia de la distribución de los recursos, en aquella época la daba por sentada, sino en los beneficios que producía en el crecimiento económico del interés privado.

Otro economista feliz  fue Say, según él, la producción generaba su propia demanda,  le siguieron en la idea otros economistas como Ricardo, Mill e incluso Keynes, porque pensaban que en el proceso de producción de bienes se generaba suficiente poder adquisitivo para conseguir la totalidad de los bienes producidos en el propio mercado a un precio satisfactorio. ¿Qué quiere decir esta Ley de Say?, quiere decir que en la producción de un bien  intervienen dos factores fundamentales: trabajo y capital, el primero obtiene un salario por su  labor en la producción y el segundo factor, el capital, obtiene beneficios por aportar el capital físico y su iniciativa. Estos dos factores retribuidos por y en la producción alcanzan el poder adquisitivo necesario y suficiente para poder comprar los bienes producidos en el mercado a un precio satisfactorio. Según estos autores no habría paro y los salarios, los  beneficios y las rentas obtenidas por los trabajadores, los empresarios y los terratenientes garantizarían el consumo de los bienes producidos manteniendo el equilibrio económico, según Smith la armonía de los mercados, y generando así riqueza para los países.

Apartado para Malthus y Julian Simon

Todavía iban más lejos y le argumentaban a Malthus que la superproducción nunca se daría en todos mercados y que por eso ante un exceso de inventario en seguida se volvería a alcanzar el equilibrio en el sector afectado por el exceso de stock. La superproducción, posteriormente se ha denominado ciclo de inventario. Según los optimistas, Say y Ricardo, la fase de recesión de los ciclos nunca se daría a la vez en todos los sectores. Lo que no tuvieron en cuenta los economistas optimistas,  era la interrelación entre los mercados,  y que dos puntos de intersección fundamentales entre ellos como es el empleo y el dinero. Si en un sector existe desempleo los demás sectores se resienten: porque “sin clientes no hay negocio” y “sin trabajo no hay clientes”, de modo que por la transitiva sin “trabajo no hay negocio”.

Y como estamos viendo hoy día, hemos convertido a la sociedad de tal modo y manera que aunque existan en abundancia los factores productivos tierra, capital y trabajo: “sin dinero no hay trabajo”. Y desgraciadamente el dinero, aquel bien que se inventó bajo el concepto de la eficiencia y la eficacia como una herramienta  de intercambio, un medio de transporte del valor del trabajo en el tiempo y una unidad de medida de los bienes producidos y de los factores de producción, el dinero se ha transformado en un bien gestionado por el interés privado, cuya escasez le proporciona al  mismo que lo gestiona mayor valor relativo respecto al resto de los bienes y factores. Llegando su escasez a destruir las economías dado que sin “dinero no hay negocios”.

El trabajo es un factor adelantado, es un input en la producción como pueda ser la materia prima. Todo trabajador que encuentra un empleo recibe su salario a mes vencido, esto es, invierte en la empresa, o la financia  mediante un crédito, tácito medio, de 15 días por mes, los doce meses del año. El trabajo  como factor de producción, lo mismo que el capital, tiene un precio, y este precio es el salario. El interés producido por ese “crédito” se puede calcular fácilmente: durante 30 días el empleado va aportando su salario a la producción y el interés generado sería; I = C*r*t/3.600, siendo C el sueldo mensual, sin impuestos, y considerando las extras. El cálculo sería  sueldo bruto anual dividido entre 12 por  el rédito o tipo de interés “r” por  el tiempo “t”  medido en días, dividido entre 100  por los 360 días (ya que el tiempo t va medido en días). En la actualidad, no se si algún gremio o sector, cobra  por periodos distintos al mes, en el 79, la construcción pagaba el salario semanalmente. De  modo que si alguien quisiera cambiar el periodo de cobro para calcular el importe del interés solo tiene que cambiar los  30 días por 7 por ejemplo.

Durante el tiempo que un empleado presta sus servicios en una empresa existe una transferencia de Know How (conocimiento) del trabajador a la empresa.   Ese Know How, o saber hacer, forma parte de la formación y la experiencia del trabajador. La formación y la experiencia, normalmente son requisitos que pone la empresa antes  de la contratación. La formación y la experiencia  son fácilmente cuantificables.  Bajo la perspectiva del coste de oportunidad, 4 años de formación suponen 48 meses de salario, el coste de oportunidad es aquello  a lo que tenemos que renunciar para conseguir algo, y por tanto para conseguir 48 meses de formación tenemos que renunciar a 48 meses de salario, además hay que considerar el importe  de los costes de formación como las tasas, precios y transportes.

La experiencia también se puede medir fácilmente, se puede medir por la diferencia de salarios entre un aprendiz o un oficial, se puede medir como diferencia de salarios entre un junior y un senior y de algunas otras formas y se puede medir como la diferencia de salario, en un mismo puesto, entre un empleo sin experiencia y un empleo en el que la experiencia mínima sea un requisito. Podemos hacer la comprobación mirando las ofertas de Infojobs, Tecnoempleo y/o Experteer.

Ahijado Mi 163 (costes contables costes de oportunidad).

El  trabajador, no es solo una persona que trabaja realizando una labor en la cadena de valor de la producción, el trabajador es además como un empresario que aporta capital en el sentido ricardiano y el conocimiento como capital intelectual.

Para David Ricardo, el capital consistía en  el trabajo acumulado, y ese es un principio que nadie puede discutir, es obvio pues nacemos desnudos. El capital, en cualquiera de sus formas, capital físico o capital dinerario, proviene de la acumulación del trabajo. Por poner un ejemplo: una vivienda de 120.000 euros que constituye el capital físico, supone 4 años de acumulación de un salario de 30.000 euros o 6 años de un salario  de 20.000 euros (suponiendo que no hubiese otros gastos, o ceteris paribus). En las empresas pasa igual  el capital físico lo constituyen los edificios, la maquinaria, los ordenadores etc. todo ello que son los bienes de capital se obtienen  gracias al trabajo. En el sentido de capital dinerario la propia mensualidad del salario es una prueba evidente: 30 días de trabajado realizados suponen un salario X.

El propio crédito bancario a las personas, es un anticipo sobre el trabajo que se va a realizar en el futuro. Si se pierde el trabajo no se  puede pagar el crédito. Cuando la pérdida  de trabajo es por desempleo natural, y por tanto dura poco tiempo la situación de desempleo, entre la indemnización de la empresa y la prestación, el desempleado puede continuar satisfaciendo  sus obligaciones de pago, pero llega un momento  que el colchón de la indemnización y la prestación se acaba, y entonces si la situación se prolonga, el desempleado ya no tiene ningún medio para satisfacer  sus obligaciones de pago y sobrevivir. Esto es lo que está pasando en España a multitud de personas, los 6.000.000 de desempleados y sus familias, cifra que alcanzará fácilmente mas de 18.000.000 de personas. Bien por que ya no tienen recursos o bien por la incertidumbre de perderlos a corto plazo.

El trabajo y la vivienda son derechos constitucionales (artículo 35 y 47), y las garantías y coberturas que tiene un español de mantener una vida digna en situación de desempleo las da el artículo 41 de la Constitución.

Un trabajador en paro, en un estado de emergencia admitido y producido por una recesión larga o una depresión, debe tener asegurada su vivienda hasta que cambie la situación y encuentre trabajo. Cuando el trabajador tenga una hipoteca, el pago del capital debe quedar paralizado y aplazado, y el pago de los intereses mensuales debe  recaer en las administraciones públicas, que son las responsables del progreso  (crecimiento) de la economía y de mantener el pleno empleo artículo 40. ¿Por qué, debe ser así?, porque estamos en un estado excepcional (estado de excepción), porque los ciudadanos no somos responsables de la crisis, porque en las vacas gordas los gobiernos tenían que haber aprovechado el tirón expansionista para preparase para las recesiones, porque el Estado de Bienestar que proviene de  la Constitución está previsto para las épocas malas ya que en las buenas “cualquier tonto es relojero”, porque   las recesiones y las depresiones, vulgarmente llamadas crisis económicas, son a nivel macroeconómico y el único que tiene la visibilidad y la capacidad para gestionarlas es el Estado.

La visibilidad a los gobiernos se la dan sus indicadores básicos como son el PIB, la tasa de desempleo y la inflación, llevamos 6 años de recesión  y grandes tasas de desempleo (Depresión) y las herramientas para combatirlas sólo las tiene el Estado. Las herramientas se basan en la política monetaria, la política  fiscal y en la gestión funcional del déficit. Por tanto sólo el Gobierno del Estado tiene la responsabilidad sobre las crisis,  sobre sus consecuencias y la capacidad y obligación de paliar las últimas.

Asimismo, los poderes públicos o Gobierno, tienen la responsabilidad constitucional de redistribuir la renta regional y personal (artículo 47) de manera equitativa. Dice el artículo 47, redistribuir la renta, ¿Qué renta puede redistribuir un Gobierno?, la renta nacional, ¿Qué es la renta nacional?, la renta nacional hace referencia a las rentas totales que reciben el trabajo, el capital y la tierra. Se calcula restando al PIB la depreciación y los impuestos indirectos.
La renta nacional retroalimenta a la economía, esto es, vuelve al sistema productivo, mediante el consumo. ¿De que modo?, tanto los beneficios de los empresarios que se convierten en consumo de bienes de equipo llamado inversión, como los salarios que se transforma  en consumo familiar de bienes básicos y menos básicos, y las rentas de la tierra que se convierten en consumo de ambos tipos de bienes, consumo y bienes de equipo, incrementan la producción general de bienes. Si reducimos las rentas derivadas del trabajo manteniendo altos  niveles de desempleo, necrosamos una parte de la economía afectando a los ingresos del estado, directamente por  el IRPF e indirectamente por el  IVA.

Esquema de los factores  312

Las  medidas que ha tomado el Gobierno son contractivas, justo las contrarias a las que habría que tomar para disminuir el desempleo e incrementar la demanda total. Eso se debe a que la  prioridad absoluta que tiene el Gobierno se la han marcado desde el exterior, son  el déficit y realizar la reforma laboral.

La reforma laboral consiste fundamentalmente en una transferencia de renta del factor trabajo hacia los factores capital y renta de los terratenientes. Y dado que es más abundante el factor trabajo (número de individuos) que los otros dos factores (nº de empresas, más terratenientes) juntos no goza del principio de optimalidad de Pareto: “la eficiencia consiste en incrementar la satisfacción de unos sin reducir la satisfacción de otros”.

Como la reforma laboral  consiste en una transferencia del factor trabajo a otros dos (de menor número de individuos) disminuye la satisfacción de muchos para incrementar la satisfacción de otro grupo de menor alejándose de la eficiencia.  Al mismo tiempo al disminuir el ratio entre los trabajadores con empleo y los pensionistas, pone en riesgo el sistema de pensiones.

Sería muy importante dejar de considerar el trabajo como se hacía en el siglo XIX y contemplarlo como la parte más importante del sistema productivo, dada su cualidad de impulsor de la producción como demanda (los individuos como trabajadores-consumidores), así como de capital intelectual y como acumulación de capital físico. E, igual que la tierra y las empresas reciben subvenciones económicas, el trabajo debería ser contemplado como factor y tener las máximas protecciones, dado que de él depende la  sostenibilidad  de la riqueza y el crecimiento económico de un país (Adam Smith).

Las empresas indemnizan según el salario percibido y el tiempo trabajado, el tiempo trabajado implica una transferencia de Know How del trabajador, por la cual se valora el salario. Al mismo tiempo el trabajo, en si, produce beneficios, y la indemnización debe hacer participe al trabajador de los beneficios que ha aportado y que no estarán satisfechos con el sueldo en el futuro. El mercado es al factor trabajo como el convenio colectivo es a la empresa.

Las exportaciones, se basan en el consumo de los bienes producidos en un país por ciudadanos de otros países, deben ser complementarias pero  nunca supletorias a la hora de satisfacer las necesidades de los españoles, porque de otro modo se genera pobreza y retrocederemos al subdesarrollo.


La fase de recesión es el periodo de contracción del PIB, es el tiempo de tránsito en la fluctuación del ciclo,  que sucede hasta que vuelve el equilibrio entre la oferta y la demanda a nivel de pleno empleo. Es durante la fase de recesión  cuando se demuestra que realmente se vive en un Estado de Bienestar. Es el momento clave para la intervención del estado en la economía, por un lado debe paliar las consecuencias negativas en el empleo cubriendo al trabajador en paro con las prestaciones como sustitutas de los salarios. Es cuando el Estado debe utilizar las herramientas que tiene para crear un marco favorable para la recuperación económica. Las medidas que debe tener adoptar el Estado son las medidas expansivas para contrarrestar a  la contracción derivada de la recesión.

Las herramientas que tiene el Estado son las que se establecen en dos políticas: la política monetaria y la política fiscal. Mediante la primera se inyecta dinero a la economía, mediante la segunda se equilibra la renta real y los salarios reales a través de las bajadas de los tipos de interés y de los impuestos. Además mediante la política fiscal el Estado puede influir positivamente en la producción como comprador de bienes incrementando el gasto público, también puede influir bajando los tipos de cambio para hacer más atractivas las exportaciones. A todo esto le debe acompañar una gestión funcional del déficit cíclico, este es el déficit provocado por la recesión y suprimir todo tipo de déficit estructural.

Como las medidas que adoptan los gobiernos, que forman parte de las políticas monetaria  y fiscal, que al fin  y al cabo forman parte de la política, dependen de las ideologías o modelos mentales de los gobernantes. El votante   debe tener en cuenta cuando vota a que tipo de ideología está votando.

Por ejemplo adoptar medidas contractivas como subir los impuestos es negativo para la economía. Y exponer que el objetivo es “reducir el déficit”  es desviarse del principal objetivo del gobierno que es el pleno empleo. El pleno empleo es la base de una  economía para que esta crezca  y no es lo contrario. Según Okun el empleo crece a una velocidad relativa al crecimiento del PIB, por lo que el objetivo del gobierno es impulsar el PIB ya para ello debe alcanzarse el equilibrio con la demanda, luego es un factor muy importante la tasa de crecimiento de la demanda y que el gobierno aplique las medidas que la incrementan.

A lo largo del ciclo económico existe una estrecha relación entre el crecimiento de la producción y el empleo, o entre la contracción de la producción y el desempleo. De modo y manera que  durante las expansiones crece el empleo y durante las contracciones disminuye. Esta relación, tan obvia, fue identificada por Arthur Okun le puso una fórmula y se denomina Ley de Okun.

La ley de Okun establece que por cada 2% que disminuye el PIB, la tasa de desempleo aumenta un 1%.

¿Por qué?, porque las empresas cuando dejan de producir durante un periodo de tiempo, comienzan a despedir a los empleados y Okun se dio cuenta que la velocidad de despido era de 1 a 2 en porcentaje. (FM Ma 252).

Pero hay más, como cualquier individuo que forma parte de la población activa es a su vez un consumidor por sí mismo y por todos los miembros de su familia, si pierde  el trabajo reduce el consumo. ¿A que velocidad?, también esta cuantificado, se llama Propensión Marginal al Consumo, y establece que de cada euro marginal que adquiere un individuo al menos el 80% vuelve directamente a la producción, e indirectamente el 20% restante pasa a la inversión a través del ahorro (produciendo un incremento en la inversión de 1 a 5, por el multiplicador bancario), esto es sigue en el flujo circular de la economía. Tanto por la opción uno como por la dos, si el trabajador pierde el dinero desaparece del flujo circular de la renta. Suponiendo que un empleado  pierde su trabajo y con él su salario, si tenemos en cuenta que a corto plazo la cantidad de dinero es “fija”,  ¿a donde va ese dinero si la empresa le despidió por no tener demanda de su producción?, sólo hay dos posibilidades: una va al mercado especulativo, dos reduce la existencia del dinero virtual creado por los bancos (por cada depósito de 1000 euros el banco crea 4.000 euros, que no están imprimidos  ni acuñados, como veremos en el capítulo de los bancos y analizaremos el efecto de las hipotecas).

Por otro lado la pérdida masiva de empleo de los trabajadores produce el efecto cuasi renta, esto es las rentas económicas que desaparecen  o pueden desaparecer a largo plazo. Esto provoca incertidumbre en los trabajadores con empleo y reduce su consumo. Y de nuevo, si se reduce el consumo se reduce la producción. Pero al mismo tiempo las empresas que reducen su producción además de despedir dejan de invertir (el capital ahorrado)  en bienes de equipo, y de este modo se inicia el efecto dominó en todos los sectores de la economía. Estamos hablando cuando una crisis dura más tiempo del que la recesión se califica como tal, dos años, estamos hablando de una depresión.
Cuando existe una recesión cíclica por ajuste, no da tiempo a que existan tantos efectos negativos.

 
El propósito real de la economía.

La economía es una disciplina del conocimiento humano cuyo objetivo principal es la satisfacción de las necesidades del individuo dentro de una sociedad. Una sociedad es un conjunto de individuos asentados en un suelo cuya  meta es la satisfacción de sus necesidades mediante una perspectiva común basada en su  cultura.

En la Economía actual existen tres posibles lenguajes: El literario, el geométrico y el algebraico. El primero es la palabra hablada o escrita, sin el formalismo matemático. El geométrico utiliza gráficos y figuras y el matemático utiliza ecuaciones y funciones que dan explicación a los gráficos. En este libro utilizaré el lenguaje literario acompañado con alguna representación gráfica, porque hay veces que una imagen vale más que mil palabras. Pero hay conceptos, como por ejemplo  la elasticidad de la demanda,  en los que una sencilla ecuación sirve tanto o más que un gráfico, para representar la idea.

Hablaremos de autores, no para demostrar lo que sabemos, sino para conocer el pensamiento de aquellos pensadores cuyas teorías aparecen todavía hoy como guías de los ideólogos, los políticos y de los catedráticos universitarios.

Pondremos cuando nacieron si es posible, el año de su muerte y el año que publicaron sus teorías. Todo ello será muy valioso, pues nos permitirá hacer una idea del entorno que les rodeaba, de la tecnología existente y de los sectores predominantes en su tiempo. Por ejemplo de Adam Smith (1723-1790) que era de Edimburgo Escocia, no nos queda más remedio que hablar mucho, representa a la economía clásica, se reconsidera el padre de la economía, y tiene aportaciones muy importantes como fue su análisis del funcionamiento de los mercados competitivos.

Para hacernos una idea de Smith tenemos que ilustrar la página con su aspecto con una de las imágenes más divulgadas.
  En 1776 año en el escribió su  obra cumbre “la Riqueza de la Naciones” o en inglés “Wealth of Nations”, aquél mismo año en EEUU de América  se presentó  “the Declaration of Independence, July 4, 1776”.

             

En Asturias nació  el que sería  un eminente político en el siglo XVIII Agustín Arguelles, ¿quién no ha paseado por Arguelles?. Carlos III crea el virreinato español de la Plata y los españoles fundan la ciudad de San Francisco. En Francia desaparecen Los Mosqueteros y Se funda en Baviera (Alemania) la primera agrupación de los Illuminati.

Trece años después, 1.789,  tuvo lugar  la Revolución Francesa.

                                                                                                         

Cuando apareció la economía como disciplina independiente de los negocios tras el mercantilismo y de la mano de Adam Smith, la economía dio un salto cualitativo. Si en el mercantilismo los autores eran fundamentalmente hombres de negocios, después del la obra de Smith, La Riqueza de las Naciones, en 1776, la economía se desdobló creando un área que hoy llamamos macroeconomía y quedando las teorías de los hogares  y los negocios en el área de la microeconomía y en  la rama de empresariales.

La economía es una ciencia social y cambia al ritmo que lo hace la sociedad cuyos problemas pretende explicar, tal y como los veíamos con los  paradigmas de Kuhn (2005. ¿prólogo de F. M. macroeconomía ).


En la Ciencia de la Economía existe un marco general que mide variables concretas como son; la producción global, la demanda agregada, el empleo, la evolución de los precios etc. esta rama se denomina Macroeconomía. Del estudio de cómo los hogares y las empresas toman decisiones e interactúan entre sí en los mercados se encarga la Microeconomía.

Una empresa puede alcanzar una posición en el sector al que pertenece o en el que se quiere instalar y para ello realiza estudios de mercado, crea nuevos productos y los produce buscando el menor coste posible.

Un hogar aporta los factores trabajo, tierra y a veces capital y demanda bienes y servicios al menor precio posible.

Ambos, hogares y empresas son los que se denominan agentes económicos

El  universo de Influencia de la microeconomía: lo componen  

Los hogares y sus patrones de elección.
Las Empresas y las disciplinas derivadas de su actividad como   El desarrollo de las ciencias empresariales y la Inteligencia del Negocio  Competitividad empresarial.
Los mercados de bienes y servicios, la producción y los precios
También forma parte del universo de la microeconomía el Mercado de Trabajo como parte del mercado de factores.

La macroeconomía estudia los distintos bienes y los mercados de forma agregada (suma total), y los reduce a un sólo bien genérico, estudia su producción total y la demanda agregad. Analiza los equilibrios entre las variables agregadas y las interrelaciones entre ellas. La macroeconomía estudia las características  de los sistemas globales y la de los sistemas proteccionistas ( La globalización VS proteccionismo).  Las Herramientas de la economía política y las medidas que se deben adoptar en cada situación. La distribución de la renta mediante las  Políticas económicas Políticas Fiscales y las Políticas Monetarias para mantener el máximo flujo de los bienes y factores.

El universo de Influencia de la macroeconomía:

 Los hogares.
 Las Empresas.
 Trabajo = Empleo.

La política Macroeconómica se encarga de las actividades y medidas que toman los dirigentes para regular la economía. Cuando hablamos de ideologías y no de metodologías normalmente estamos cayendo en políticas económicas radicales que nada tienen que ver con el objetivo de la economía.
Ejemplos de los radicalismos son el comunismo, el capitalismo exacerbado y el laissez fair hoy denominado liberalismo

La política, término que deriva del griego  “polis”, la ciudad estado, servía de base a la organización pública en la antigua Grecia. Pero a parte de su etimología del término política se hacen dos usos esenciales uno para referirse a  la ciencia política y otro para referirse a una actividad especifica del ser humano.
Si nos ocupamos del segundo uso, la  política sería un conjunto de actividades o medidas que el hombre realiza o toma para cumplir con un objetivo.

Si nos atenemos a la política orientada a la economía, la política económica es el conjunto de medidas y acciones del poder dirigidas a regular la actividad económica (Nueva enciclopedia del mundo). .

La economía nace como disciplina o conocimiento independiente a partir de la segunda mitad del siglo XVIII, y coincide con la publicación del libro La riqueza de las naciones de Adam Smith.

Después, dependiendo de las distintas metodologías de los autores ortodoxos y heterodoxos de la política económica la política económica se puede entender de varias formas: la política económica como arte económico, la política económica como la acción del estado en la economía, la política económica como ciencia normativa y la política económica como ciencia aplicada.

El término globalización se refiere fundamentalmente al libre movimiento de las personas, de las mercancías y de los capitales. La globalización bien entendida es una utopía dado que  los intereses particulares de los ciudadanos de los países chocan entre ellos, dadas también las limitaciones  culturales y los idiomas.
Aquellos gobiernos que abogan por la globalización a ultranza, siempre ocultan sus intereses particulares y hacen de  la globalización un objetivo.

La globalización ejerce presiones sobre los gobiernos así mismo los ciudadanos que eligen a los gobiernos demandan  protección y ejercen presión a los gobiernos. Si los gobiernos ceden a la presión de la globalización y abandonan la protección de los ciudadanos dejan de merecer la confianza puesta en ellos.

Cuales son las aptitudes  y  las actitudes que se le deben exigir a un gobierno. Conocimiento de la Economía, gestión de la macroeconomía y mantenimiento de un marco en el que la economía sea eficaz para la microeconomía y sobre todo para la población, creando un entorno que consolide el Estado de Bienestar y el Pleno empleo.

Cuales son las que se le deben reprochar: la intervención directa en la microeconomía favoreciendo los intereses de algunos de los factores de producción, la cesión a la banca privada de sus obligaciones como gestor del dinero y la pérdida de soberanía monetaria. O, lo que es lo mismo tirarse a la globalización abandonando plenamente la protección de los ciudadanos.

Adam Smith VS Newton


Como ya hemos  dicho Marshall fue uno de los padres de la microeconomía neoclásica pues sus observaciones, teorías y ecuaciones han llegado hasta la actualidad sin apenas modificarse.

Hablaba por ahí de la  Deseconomía, no de las deseconomías internas de las empresas derivadas de las economías de escala  o de las deseconomías externas derivadas del mal uso de las tecnologías o de los costes y los precios, hablo de la Deseconomía Macroeconómica.
Según la  RALE: una de la funciones de la Economía es la administración eficaz y razonable de los bienes. Por tanto la Deseconomía será una administración ineficiente e irracional de los bienes. Hemos hablado de los tipos de bienes; necesarios, inferiores, normales, sustitutivos, de lujo, complementarios y Giffen y como el consumo de todos ellos viene afectado por la elasticidad precio, la elasticidad renta y la elasticidad cruzada.

Podemos decir que estamos bajo  una Política de Deseconomía. Pues todas las medidas que se han tomado desde que comenzó la crisis han sido medidas contraproducentes. Las subidas de impuestos, las congelaciones de las pensiones, la disminución de los salarios han repercutido en la disminución de la renta o salario real, en las  subidas de los precios de las empresas privadas o en la disminución de sus beneficios al tener que absorber los incrementos impositivos para mantener los precios en equilibrio con la demanda. Todas estas medidas contractivas de la demanda han repercutido en la producción, ya que por armonía de los mercados la producción se ajusta al consumo. Y las empresas se han visto obligadas a despedir a los trabajadores e incrementar la tasa de desempleo. Haciéndose un flaco favor pues si despides a un trabajador la Oferta esta perdiendo un Cliente y sin Clientes no hay negocio. Realmente una empresa durante un periodo de recesión corto no despide a los trabajadores y tampoco se desamortiza, aunque no realice nuevas inversiones no reduce sus plantas de producción, pero en una depresión de 6 años y con el incentivo de la Reforma Laboral, hecha a destiempo, se ha creado un paraíso para  despedir a bajo coste.

Durante la crisis el efecto ha sido muy  duro para la producción de bienes, los bienes necesarios han sido objeto de  una subida de  precios, los sustitutivos ya sean inferiores o normales se han convertido en bienes Giffen  y han desplazado a otros de menor utilidad o de Marca, los productos complementarios también se han visto afectados por los incrementos de la luz, el gas y los combustibles y todos ellos, salvo los necesarios que aunque han visto reducida su venta han podido subir sus precios, se han alejado de la Frontera de Posibilidades Producción, o producción óptima.

El objetivo programático y contractual ha cambiado, del desempleo y el crecimiento hemos pasado  al déficit cíclico y no se ha hecho nada por suprimir el estructural como dice el artículo 31 de la Constitución:.
2. El gasto público realizará una asignación equitativa de los recursos públicos, y su programación y ejecución responderán a los criterios de eficiencia y economía.

El presidente actual, máximo responsable de la Deseconomía española está muy orgulloso de haber contribuido en desacerarla en un 0,3%. Y Obama le aplaude, pero nosotros no.
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JosefitoGrillo

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Re: Aprendiendo a ser demócratas

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